0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialHoras después del eclipse total que ha fascinado a todo un país, un mal uso de la protección ocular o la utilización de material no homologado para observar el fenómeno podrían provocar problemas oculares a corto y largo plazo. Una vez finalizado el espectáculo, la aparición de algunos síntomas visuales podría revelar daños en la visión luego de haber expuesto la retina a la radiación solar, lo que puede provocar daños graves y, en ocasiones, irreversibles.Los primeros síntomas que revelarían daños oculares derivados del eclipse se pueden manifestar al cabo de varias horas, ya que en un primer momento es posible no haber notado ninguna molestia. Efectos como la visión borrosa, la aparición de manchas oscuras o la distorsión de imágenes podrían ser un indicativo de retinopatía solar, una lesión que afecta a la mácula, la parte de la retina encargada de la visión más precisa.Mancha negra en el centro de la visión: una señal de alarma de una posible retinopatía solarEn este sentido, la exposición directa a la luz solar, ya sea mediante radiografías, gafas de sol y otras protecciones no homologadas, puede haber provocado daños en los fotorreceptores, algo que se manifiesta con dificultades para visualizar con normalidad.Por otro lado, la sequedad y la sensación de arenilla en los ojos pueden tratarse de molestias pasajeras, sin que sean síntomas de lesiones más graves. La aparición de una mancha en el centro de la visión, sin embargo, es un síntoma claro de una afectación mucho más grave, y deberá someterse a revisión oftalmológica que pueda confirmar una lesión.La sequedad y la sensación de un cuerpo extraño en el ojo tras el eclipse están relacionadas con molestias pasajerasCabe destacar que no todos los síntomas tienen la misma importancia y que las lesiones graves pueden manifestarse con el tiempo y no de manera inmediata. Según la doctora Laura Sararols, jefa de la Unidad de Retina del Hospital General de Granollers y jefa de servicio de OMIQ en el Hospital Universitari General de Catalunya, en declaraciones recogidas por Euronews, pasar mucho tiempo observando fijamente el eclipse, incluso con las gafas de protección, puede hacer que parpadeemos menos y provocar sequedad ocular, sensación de tener arena o un cuerpo extraño y otras molestias pasajeras.Esto, apunta la experta, “no tiene la más mínima importancia”, ya que se trata de un fenómeno natural que puede presentarse en el día a día, por ejemplo, a través de la exposición a las pantallas. Lo más importante, apuntan los profesionales, es revisar la visión con un profesional en el caso de que los síntomas perduren en el tiempo o existan dificultades claras para una visión normal.
Visión borrosa, manchas o irritación ocular: los síntomas que pueden indicar daños en los ojos tras el eclipse
Después del fenómeno astronómico, los daños por una exposición inadecuada pueden manifestarse en las primeras horas












