Este miércoles 12 de agosto tendrá lugar uno de los fenómenos astronómicos más esperados: un eclipse solar total. Más allá de buscar los mejores lugares para observarlo, la prioridad debe ser la protección ocular. Así lo advierte Ana Martínez Palmer, jefa del Servicio de Oftalmología del Hospital del Mar, quien subraya que una exposición inadecuada puede provocar lesiones retinales graves.Con 40 años de experiencia clínica y docente en la Universidad Pompeu Fabra, la especialista detalla los riesgos de mirar al sol sin protección y explica a La Vanguardia qué síntomas pueden alertar de una lesión y qué tipo de gafas son las únicas seguras para observar el eclipse del 12 de agosto.¿Cuál es el error más peligroso que podemos cometer al mirar el eclipse del 12 de agosto?El error más grave es mirar directamente al sol. Durante un eclipse parcial, la disminución de luminosidad dilata las pupilas y, al no haber dolor, no somos conscientes del daño. Toda la radiación ultravioleta entra al ojo y se enfoca en la zona de máxima precisión visual, donde están los fotorreceptores. La retina no tiene receptores del dolor, por lo que no avisa de que se está lesionando. Las lesiones pueden aparecer horas después y, aunque la mayoría se resuelven en un mes, algunas dejan secuelas que comprometen la visión.¿Basta con mirar unos segundos para sufrir daños?Cuanto menos tiempo de exposición, menor riesgo, pero no hay garantía de seguridad. Es una quemadura fotoquímica: si la exposición es muy breve, puede que no haya consecuencias, pero la recomendación es no mirar al sol directamente bajo ninguna circunstancia. De hecho, en días normales ya se aconseja usar gafas de sol para prevenir que la radiación afecte al cristalino o a la retina.¿Qué recomendaciones daría para disfrutar del eclipse de forma segura?Lo único seguro es usar gafas específicas para observar el sol, con certificación ISO 12312-2 y fabricadas a partir de 2015. Estas gafas bloquean el 99,99% de la luz y solo deben usarse durante la observación del eclipse, ya que no permiten ver con normalidad. No sirven las gafas de sol convencionales, que dejan pasar entre un 8 y un 10% de la luz, suficiente para dañar la retina.¿Qué síntomas pueden alertar de que nos hemos quemado la retina?Los síntomas aparecen entre dos y seis horas después de la exposición. Lo más típico es una mancha negra en el campo visual, disminución de la agudeza visual, dificultad para leer o ver líneas rectas onduladas (metamorfopsia). También puede haber fotofobia, es decir, molestia aumentada a la luz. Cualquiera de estos signos debe alertar de una posible lesión retinal.Irene Marsal