El próximo 12 de agosto tendrá lugar el primer eclipse total visible desde la península ibérica de los últimos cien años. Desde hace semanas, Sanitat insiste —mediante comunicados, publicidad y ruedas de prensa— en la importancia de proteger la vista durante la observación de este fenómeno astronómico. A pesar de que la fase de totalidad del eclipse en Catalunya apenas durará entre 28 segundos y 1 minuto y 32 segundos, el Govern —así como las diferentes comunidades autónomas y el ministerio de Sanidad— esperan una gran expectación social, especialmente concentrada en las zonas donde se podrá observar con totalidad el eclipse, es decir, en zonas del Camp de Tarragona y Lleida.Aunque se espera que el evento del eclipse tenga un carácter festivo, los oftalmólogos alertan de que también conlleva un riesgo importante. Observar el sol sin la protección adecuada puede causar lesiones irreversibles en la retina. Basta con que una pequeña parte del disco solar quede expuesta para que las radiaciones electromagnéticas y de luz infrarroja y ultravioleta causen lesiones severas en el tejido ocular.Las lesiones no son inmediatas y pueden aparecer entre las 24 y 48 horas posterioresEstefanía Cobos, oftalmóloga especialista en retina del Hospital Universitari de Bellvitge, advierte de que quienes observen el eclipse sin la protección adecuada deben prestar atención, principalmente, a tres síntomas. “La afectación más recurrente es la conocida como retinopatía solar”, explica Cobos. “Cuando el ojo mira directamente al sol, el daño se concentra en la zona central de la retina”, donde se focaliza la luz.A pesar de que los síntomas de la retinopatía pueden ser muy evidentes –como la aparición de una mancha negra (escotoma) en el centro del campo visual–, uno de los principales riesgos es que la retina no da ninguna señal del daño sufrido, al no contar con receptores de dolor. Cobos advierte que el daño tampoco se manifiesta de forma instantánea. “Una vez se produce la lesión, las células fotorreceptoras de la retina se mueren progresivamente. Los síntomas pueden aparecer entre 24 y 48 horas después de la exposición”, afirma Cobos.Lee tambiénAun así, la también conocida como retinopatía por eclipse no es la única consecuencia posible. En otros casos se puede producir una alteración visual de la imagen (metamorfopsia), que hace que las líneas rectas se vean onduladas, pérdida parcial de la visión o fotofobia, es decir, una sensibilidad excesiva a la luz artificial.Solo si el daño en los fotorreceptores no es completo se podría recuperar la vista en el futuro”Estefanía CobosOftalmóloga especialista en retina del Hospital Universitari de BellvitgeSegún Cobos, “el paciente puede llegar a tardar unos días en detectar la afectación”. En el caso de la metamorfopsia, por ejemplo, “puede no percibir el problema hasta días después, al forzar la vista para leer o al querer fijarse en algún detalle concreto”. Ante el riesgo de daños irreversibles, esta especialista insiste en que “la única medida segura es utilizar siempre las gafas homologadas ISO 12312-2”.Además, recuerda que “cualquier persona que haya mirado imprudentemente al sol sin protección debe acudir cuanto antes a un servicio de urgencias oftalmológicas”, para proceder a un diagnóstico. Aun así, Cobos señala que no existe ningún tratamiento capaz de recuperar las zonas afectadas del ojo. “Solo si el daño en los fotorreceptores no es completo se podría recuperar la vista en el futuro”, añade.Los jóvenes y los niños son los colectivos más vulnerables para sufrir alguna afectación durante un eclipse solar. “El riesgo está especialmente entre los jóvenes y adolescentes, que a menudo no disponen de la información adecuada o no le dan mucha importancia al eclipse”. Esta especialista recuerda que los servicios de oftalmología ya registraron un aumento de casos de retinopatía entre los jóvenes, durante el auge del uso de punteros láser entre los más jóvenes.Mantener las gafas de protección ocular durante todo el eclipse es la única actitud segura: “una fracción de segundo podría ser suficiente”Por otro lado, la única forma segura de observar un eclipse es mantener las gafas de protección homologadas durante todo el proceso. Solo se puede mirar sin protección al sol cuando la estrella queda cubierta por la luna en su totalidad. Alejandro Filloy, médico especialista en retina del hospital Universitari Joan XXIII, alerta a aquellos que se quiten las gafas para ver el eclipse: “con una fracción de segundo podría ser suficiente”. Filloy recomienda informarse previamente de la duración de la fase total del eclipse y volver a colocarse las gafas 15 o 20 segundos antes de que reaparezca el Sol. “Es la única actitud segura”, advierte este especialista.Además, asegura que, al no contar con un eclipse total desde hace más de un siglo, no existen registros nacionales recientes sobre el perfil de los pacientes que acuden a los servicios de urgencias o primaria por lesiones oculares relacionadas con este fenómeno. Eso sí, los datos de otros países apuntan a que los niños son el colectivo más vulnerable, debido a su menor consciencia sobre el fenómeno y percepción del riesgo que acarrea.Sin embargo, este especialista advierte que “el ojo de una persona joven tiene la pupila más grande y es internamente más transparente”, y eso lo hace más susceptible a sufrir lesiones. En cambio, en las personas mayores, la presencia de cataratas puede actuar como filtro e impedir que pase la radiación solar, aunque en ningún caso elimina el riesgo.Catalunya y el País Vasco son las únicas regiones afectadas por el eclipse que todavía no amplían la atención sanitariaPor el momento, Catalunya y el País Vasco son las únicas regiones situadas en la franja de visibilidad del eclipse que todavía no han anunciado medidas extraordinarias en los servicios sanitarios. Galicia anunció refuerzos en las áreas sanitarias con mayor afluencia de visitantes; Asturias ampliará las guardias, el gobierno cántabro aumentará los servicios de emergencia, y Castilla y León y La Rioja han aplicado medidas extraordinarias ante un posible aumento de las asistencias derivadas de lesiones oculares.En este sentido, la Generalitat Valenciana emitió ayer un comunicado donde anunciaba que aplicará un dispositivo sanitario especial con 13 ambulancias adicionales, la ampliación de horarios en los servicios de refuerzo asistencial y el refuerzo de 15 centros de atención primaria. El comunicado también pidió poner el foco asistencial en niños y adolescentes, al considerarlos un colectivo de riesgo “por su curiosidad y menor percepción de riesgo”.Por otro lado, en las Illes Balears, la Conselleria de Salut recomendó directamente que los niños de seis años no observen el eclipse. Además, el Govern balear prevé ampliar 160 profesionales entre atención primaria y hospitales, y está reprogramando intervenciones quirúrgicas para liberar camas ante el eclipse. El dispositivo no solo responde a un posible aumento de casos de oftalmología, sino que también quiere anticiparse a posibles accidentes derivados de la alta movilidad y concentración de personas que se espera durante la jornada en la isla.