El próximo 12 de agosto de 2026, a partir de las 19:27 hora peninsular, en una franja que atraviesa A Coruña, Oviedo, Burgos, Zaragoza, València y Palma de Mallorca se verá cómo la Luna tapa completamente el disco solar durante poco más de un minuto. El resto del país verá un eclipse parcial. Es el evento astronómico más significativo en España en generaciones, y también uno de los más peligrosos para la vista.
“Mirar al Sol siempre es malo. Independientemente de que haya eclipse o no, mirar al Sol nunca es bueno”, afirma rotundamente el doctor Nicolás Toledano Fernández, oftalmólogo en HM Hospitales. “Estamos exponiendo la radiación ultravioleta, que es la que realmente daña la retina”, añade.
En condiciones normales, el brillo del Sol es tan intenso que el reflejo de apartar la nos sirve de protección instintiva. El problema del eclipse es que ese mecanismo de defensa natural falla en el peor momento. “Con un eclipse, sea tapado, sea parcial, como el Sol se oscurece, tienes la falsa sensación de que hay menos luminosidad y de que estás más protegido. Pero realmente la radiación es igual de dañina”, aclara el doctor Toledano.
Qué lesiones produce la exposición solar en los ojos
El daño que produce mirar al Sol no es térmico (quemadura por calor), sino fotoquímico. “La radiación ultravioleta libera radicales libres que hacen daño en la capa de los fotorreceptores de la retina”, explica el doctor Toledano. “El daño fundamental es en la mácula, que es la zona de máxima visión que tenemos en el ojo”.















