Las urgencias de muchos hospitales españoles se habían reforzado el miércoles para atender posibles lesiones oculares por el eclipse total de Sol. En la mayoría de ellas la actividad fue similar a la cotidiana; otras tuvieron un considerable aumento de consultas, pero las consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas apenas reportan casos graves, si bien estos todavía pueden demorarse horas en aparecer. Uno de los hospitales cuya actividad se incrementó notablemente fue el Gregorio Marañón, en Madrid. De la media docena de atenciones oftalmológicas en una noche normal, pasaron a casi una treintena en la de ayer. Pero ninguno de los casos fue consecuencia de una lesión por mirar al Sol, según explica a este periódico José Luis Urcelay, jefe de Oftalmología del hospital.La lesión característica en estos casos es la retinopatía solar, una quemadura producida por la radiación que afecta a la mácula, la zona de la retina responsable de la visión central y de la precisión.La mayoría de los casos que atendieron en el Gregorio Marañón fueron personas con picores, molestias, irritación, sensación de arenilla en el ojo... “Ninguno de estos síntomas se corresponde con las posibles lesiones que puede ocasionar la exposición solar. Si realmente hay un daño, se va a manifestar por pérdida de visión central o distorsión manifiesta en percepción de imágenes. Pero para tranquilidad de la gente, no hay sintomatología subjetiva acompañante”, dice Urcelay, que cree que el aumento de las consultas se debe probablemente a una “sobrepreocupación” tras presenciar el eclipse.Las lesiones ocasionadas por el Sol, sin embargo, pueden tardar horas, incluso varios días, en manifestarse, siempre en forma de estas y otras alteraciones en la visión, como pueden ser visión borrosa, distorsión de las imágenes, alteraciones en la percepción de los colores, sensibilidad excesiva a la luz, dificultad para leer o la aparición de manchas oscuras en el campo visual. “Cuando se produzcan, sí es importante acudir a urgencias, donde tenemos unos protocolos con fármacos que pueden minimizar el daño”, continúa el médico.La mala noticia es que, sin las pruebas que realizan en los centros hospitalarios, no hay forma de que una persona sepa si ha sufrido lesiones hasta que no se manifiestan. Tampoco existen medidas preventivas, más allá de evitar mirar al Sol.El presidente de la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV), el oftalmólogo Alfredo García Layana, explica a Europa Press que, aunque algunas de las lesiones mejoran en semanas o meses, no hay un tratamiento que repare con seguridad la retina dañada, y algunas personas quedan con secuelas permanentes, sobre todo manchas o distorsión en la visión central.Pocos casos y levesEn toda la Comunidad de Madrid se han producido un centenar de atenciones relacionadas con el eclipse, la gran mayoría de ellas, leves: mareos, dudas, molestias y los citados problemas oculares. Solo uno de los hospitales consultados por este periódico (el de Torrejón) ha reportado un caso grave de lesión en los ojos. El Servicio de Salud Vasco (Osakidetza) ha atendido a 58 personas por posibles lesiones oculares relacionadas con el eclipse. La mayoría de los pacientes acudieron a Urgencias por alteraciones visuales leves o muy leves, como la aparición de manchas negras, destellos o pequeñas “chispitas” en el campo de visión, además de picor o molestias oculares. Otras comunidades preguntadas reportan un balance similar, con muy pocos casos: cuatro (y todos telefónicos) en Aragón, media docena en Navarra, una treintena en Murcia... todos ellos de carácter leve.
Las consultas en urgencias oftalmológicas aumentaron por el eclipse, pero sin apenas casos graves: “Los daños no causan dolor o irritación”
Los daños en la retina característicos de la exposición solar conllevan alteraciones en la visión y pueden tardar días en aparecer











