La Ley de Propiedad Horizontal ofrece a las comunidades de propietarios varias herramientas para reclamar las cuotas impagadas y proteger sus cuentas frente a los vecinos morosos. Cuando uno o varios propietarios dejan de pagar, el resto debe afrontar con menos recursos gastos como la limpieza, el mantenimiento, el seguro, las reparaciones, los suministros comunes o la conservación del ascensor. La legislación establece que cada propietario debe contribuir a los gastos generales conforme a su cuota de participación o al sistema de reparto fijado expresamente por la comunidad. Esta obligación alcanza las cargas necesarias para sostener el inmueble y sus servicios cuando no puedan atribuirse de manera individual a una vivienda o local. En la normativa destaca una disposición del artículo 9 que concede prioridad de cobro a determinadas deudas comunitarias y vincula el inmueble al pago de cuotas recientes. Este apartado de la Ley de Propiedad Horizontal concede la condición de créditos preferentes a las cantidades correspondientes a la parte vencida del año en curso y a los tres años anteriores. En términos sencillos, esto significa que la comunidad puede situarse por delante de ciertos acreedores cuando concurren varias deudas y no existe dinero suficiente para satisfacerlas todas. No supone que vaya a cobrar automáticamente ni que tenga prioridad absoluta frente a cualquier crédito, pero sí mejora su posición jurídica respecto a determinadas obligaciones del propietario moroso. TE PUEDE INTERESAR La ley también protege a la comunidad cuando una vivienda o un local con cuotas pendientes cambia de propietario. El inmueble adquirido responde de las cantidades correspondientes a la parte vencida del año de la compraventa y a los tres años naturales anteriores. Esto no significa que el comprador asuma sin límites todas las deudas históricas del anterior titular. La responsabilidad vinculada directamente al inmueble se restringe al periodo establecido por la norma, aunque la comunidad pueda continuar reclamando al antiguo propietario otras cantidades que siga debiendo. Por esta razón, antes de firmar la compra de una vivienda resulta esencial conocer su situación económica dentro de la comunidad. La ley exige que el vendedor declare si está al corriente de pago o indique qué cantidades tiene pendientes. La Ley de Propiedad Horizontal ofrece a las comunidades de propietarios varias herramientas para reclamar las cuotas impagadas y proteger sus cuentas frente a los vecinos morosos. Cuando uno o varios propietarios dejan de pagar, el resto debe afrontar con menos recursos gastos como la limpieza, el mantenimiento, el seguro, las reparaciones, los suministros comunes o la conservación del ascensor.
La Ley de Propiedad Horizontal lo confirma: el desconocido artículo que protege las cuentas de la comunidad frente a los vecinos morosos
La norma ofrece a las comunidades de propietarios varias herramientas para reclamar las cuotas impagadas










