Eduardo �lvarezActualizado Domingo,

agosto

14:15Algunas jornadas antes de que una avalancha de decenas de miles de personas desesperadas se adentraran en Ceuta provocando la mayor crisis en la historia reciente de la ciudad aut�noma -y "una violaci�n de la integridad territorial de Espa�a", como lo defini� el presidente del Gobierno, Pedro S�nchez-, hab�an corrido rumores de que se hab�a visto Mohamed VI de Marruecos salir a navegar en alguno de sus lujosos yates en aguas muy cercanas a la costa ceut�.No suele ser f�cil contrastar ese tipo de habladur�as que corren de boca en boca, dado el asombroso ej�rcito de miembros de seguridad que siempre rodea al monarca alau�, en especial cuando se encuentra en su pa�s, y que tambi�n vela por proteger al m�ximo su privacidad.Para saber m�sPero no parec�a extra�a la noticia, habida cuenta de que el rey acostumbra en los �ltimos a�os a pasar la primera parte de sus vacaciones en uno de sus refugios favoritos, en la localidad de M'diq -Rinc�n-, a apenas 13 kil�metros de Tetu�n y a unos 28 de Ceuta. De alguno de sus d�as de disfrute de deportes n�uticos o paseos en alta mar por esa zona se han llegado a difundir en algunas ocasiones borrosas im�genes, como el a�o pasado, cuando verane� unos d�as all� junto a sus dos hijos, el pr�ncipe heredero Moulay Has�n (23) y la princesa Lalla Khadija (19)El rumor cobr� total veracidad cuando lleg� el 30 de julio, la fiesta nacional m�s importante de Marruecos con la que se celebra la Fiesta del Trono. Porque, en efecto, Mohamed VI presidi� ese d�a las principales celebraciones en Rinc�n. All� tuvo lugar el homenaje a la bandera y la pr�ctica totalidad de autoridades nacionales, representantes del cuerpo diplom�tico y de confesiones religiosas e invitados extranjeros rindieron pleites�a al soberano alau� en una recepci�n en la que destac� la presencia del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en plena carrera hacia el Mundial 2030 que organizan Espa�a, Portugal y Marruecos, lo que se consider� como un gesto m�s del pol�mico capo del f�tbol para agradar a la Corte marroqu� con vistas a facilitarle que albergue la final del campeonato. Ya al d�a siguiente, Mohamed VI s�lo tuvo que desplazarse unos kil�metros hasta Tetu�n para seguir con los fastos por el 27 aniversario de su ascensi�n al Trono. El mundo asist�a at�nito a la indiferencia de la monarqu�a alau�ta a lo que estaba pasando a tan escasa distancia, en Ceuta, donde en esas mismas horas ya se contabilizaban por decenas los muertos tratando de acceder a nado a la ciudad espa�ola, muchos de nacionalidad marroqu�. Nada impidi� que el soberano marroqu� cambiara de planes ni que tanta tragedia, dolor y conmoci�n mundial le evitara saborear los festejos con los que cada a�o se ensalza la Corona de la que es titular.Lo ocurrido retrata demasiado bien tanto la naturaleza del r�gimen marroqu� como la personalidad de Mohamed VI, el considerado rey ausente -apelativo que se ha ganado por pasar buena parte del a�o fuera de su pa�s, sobre todo en destinos donde cuenta con lujosas propiedades, como Par�s, Emiratos �rabes o Zanz�bar-, de car�cter sumamente "caprichoso y amante del lujo", como subrayan expertos que conocen bien su figura. Hablamos de uno de los reyes m�s ricos del mundo, y del quinto con la mayor fortuna de �frica, estimada unos 5.700 millones de d�lares, seg�n Forbes y otras fuentes.La suntuosidad de la Corte marroqu� es proverbial. El rey y Comendador de los creyentes tiene a su disposici�n en todo momento hasta 12 palacios habilitados y en pleno funcionamiento en todo el pa�s, que cuentan para su perfecto estado con alrededor de 1.200 sirvientes. Se cuenta como an�cdota muy reveladora sobre la dinast�a que en tiempos del padre de Mohamed VI, Has�n II, hab�a orden de que cada d�a se cocinara en cada uno de los 12 palacios como si el soberano y su s�quito se fueran a plantar a comer, por si al entonces monarca le daba por hacerlo. Aunque al parecer tal extravagancia no se da en el actual reinado, sigue siendo tal el despilfarro econ�mico que supone s�lo el mantenimiento al detalle de tantas residencias reales a lo largo y ancho de Marruecos, que las cr�ticas de los ciudadanos son enormes, aunque los medios las silencian gracias a la omert� que rige.Pero Mohamed VI tiene bastantes otros palacetes que no forman parte de los bienes de la Corona, sino que son de su propiedad, en localidades como Sal�, Anfa, Tamaris y Al Hoceima. Y su fortaleza en la mencionada Rinc�n, claro, considerada como una de sus favoritas, presumiblemente por estar a tiro de piedra de Ceuta, a la que el monarca alau� considera, junto a Melilla, "ciudades ocupadas" que deben ser reconquistadas antes que despu�s.La villa de Rinc�n, muy modesta en comparaci�n con el gigantesco Palacio Real de Tetu�n, de arquitectura t�picamente mediterr�nea y n�veas paredes, se encuentra en un paraje semioculto, muy alejado de cualquier ojo indiscreto. Adem�s, cuenta con embarcadero privado que le facilita todo el ocio a Mohamed VI. Como pr�ncipe, durante su juventud pas� mucho tiempo en este lugar, que perteneci� a una t�a abuela suya, la princesa Lala Fatima Zohra, hija mayor de Mohamed V.Todav�a se recuerda cuando, en 2014, el yate del rey fue abordado frente a la costa ceut� por agentes de la Guardia Civil que solicitaron identificaciones, episodio que a punto estuvo de provocar una crisis diplom�tica entre Espa�a y Marruecos, y en la que tuvo que intervenir Felipe VI para que la cosa no fuera a mayores.