Al rey Felipe VI le hubiese gustado probablemente ir a Ceuta en estos días de crisis como estuvo en tres ocasiones, en noviembre de 2024, en Valencia con motivo de la dana. "Quien prepara la agenda de Sus Majestades es el Gobierno de la Nación", recordó hace ya dos años en la Asamblea de Ceuta Kissy Chandiramani, consejera de Hacienda. Por ahora no ha tenido a bien incluir en ella una visita del jefe del Estado a la ciudad autónoma. Ante la imposibilidad de viajar hasta allí, ha sido entonces Juan Jesús Vivas, el presidente de Ceuta, el que se desplazó el jueves para ser recibido en audiencia por el monarca. Vivas voló hasta Mallorca, donde conversó durante hora y media con Felipe VI en el palacio de Marivent. Aprovechó para exhortarle por enésima vez a que visite la ciudad que no ha pisado desde que accedió al trono hace doce años. "No me cabe la menor duda de que el rey nos va a visitar", declaró Vivas a la salida de la audiencia. "El rey está comprometido con esa visita a Ceuta y la hará porque el rey cumple con sus compromisos", recalcó. "Me ha utilizado (...) para que yo transmita ese apoyo y ese cariño al conjunto de la población ceutí" que se siente "amenazada y vulnerable", aseguró. "Nosotros hemos expresado en varias ocasiones la voluntad inequívoca de que [los reyes] visiten Ceuta cuando lo estimen oportuno", afirmó hace ya años Kissy Chandiramani, anticipándose a las palabras de Vivas. Pero las "cuestiones geopolíticas y geoestratégicas y razones diplomáticas hacen que sea de difícil cumplimiento" ese anhelo de las autoridades ceutíes, añadió. "El motivo es político, el de siempre", le contestó a la consejera Julia Ferreras, diputada de Ceuta Ya, un pequeño partido local. "¡No se puede molestar al vecino!", concluyó sin nombrar a Marruecos. En el verano de 2020, Felipe VI y la reina Letizia efectuaron una gira por todas las comunidades autónomas para dar ánimos a los españoles que empezaban a superar la pandemia del Covid-19. Ceuta y Melilla figuraron unas horas incluidas en ese recorrido, según llegó a informar el Palacio de la Zarzuela, pero no tardaron en ser excluidas. Nunca se explicó el motivo. "Fuimos los únicos que no sentimos el calor de los Reyes" se lamentó entonces el diario "El Pueblo de Ceuta" en un editorial. Ambas ciudades habían estado, sin embargo, asociadas en pie de igualdad a las 14 conferencias de presidentes autonómicos que convocó Sánchez durante la pandemia. Don Juan Carlos tardó 32 años, desde el inicio de su reinado, en poder viajar a Ceuta y Melilla. Gobernaba entonces España el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien repetía a los cuatro vientos que había logrado establecer una relación espléndida con el país vecino. Aun así, nada más empezar aquella visita real, el rey Mohamed VI de Marruecos llamó a consultas a su embajador en Madrid, Omar Azziman. Publicó además un comunicado en el que condenó esa "lamentable visita real" y advirtió que tendría "consecuencias", aunque después no las tuvo. TE PUEDE INTERESAR Casi un año después de sellar en 2022 la reconciliación con Marruecos tras 16 meses de crisis, el presidente Pedro Sánchez pronunció una frase que algunos diplomáticos interpretaron como una renuncia a organizar cualquier viaje de los reyes a las dos ciudades. Anunció haber "asumido un compromiso de respeto mutuo por el que (...) vamos a evitar todo aquello que sabemos que ofende a la otra parte, especialmente en lo que afecta a nuestras respectivas esferas de soberanía". Rabat reclama la "devolución" de Ceuta y Melilla desde que accedió a la independencia en 1956 y considera que debe ejercer allí su soberanía. Felipe VI no pisa suelo ceutí, pero aprovecha su escaso margen de maniobra para mostrar su apoyo a la ciudad desde hace años y lo ha vuelto a hacer en estas fechas. El monarca ya manifestó el sábado que seguía "con gran preocupación e indignación" lo ocurrido en Ceuta. Instó en un comunicado a adoptar las medidas que garanticen la seguridad de sus ciudadanos y eviten la repetición de esos hechos. Sus gestos anteriores han consistido, por ejemplo, en recibir, en marzo de 2025 en Zarzuela, a las confederaciones empresariales de Ceuta y Melilla (CECE y CEME), ciudades asfixiadas económicamente por Marruecos, que no permite un correcto funcionamiento de las aduanas que se inauguraron a principios del año pasado. Doña Sofía viajó poco después a ambas ciudades para visitar las sedes del Banco de Alimentos. TE PUEDE INTERESAR Hubo otras iniciativas de menor alcance, como enviar a la orquesta de la Guardia Real a tocar en el Teatro Revellín de Ceuta con motivo del décimo aniversario de la proclamación de Felipe VI como rey. En Melilla se inauguró además una exposición de fotografía sobre los diez años de reinado de Don Felipe a instancias de la Diputación de la Grandeza y Títulos del Reino. Vistos desde la península, son gestos que parecen intrascendentes, pero para ceutíes y melillenses no lo son. Su prensa los destaca y la sociedad civil los aprecia. La visita de Doña Sofía "representa un reconocimiento a esta convivencia pacífica y respetuosa" entre religiones, recalcó, por ejemplo, en un comunicado la Comunidad Musulmana de Melilla, una asociación islámica de la ciudad. Al rey Felipe VI le hubiese gustado probablemente ir a Ceuta en estos días de crisis como estuvo en tres ocasiones, en noviembre de 2024, en Valencia con motivo de la dana. "Quien prepara la agenda de Sus Majestades es el Gobierno de la Nación", recordó hace ya dos años en la Asamblea de Ceuta Kissy Chandiramani, consejera de Hacienda. Por ahora no ha tenido a bien incluir en ella una visita del jefe del Estado a la ciudad autónoma.
Ante el veto parta viajar a Ceuta, Felipe VI manifiesta su apoyo a la ciudad recibiendo a su presidente
Juan Jesús Vivas anunció tras la audiencia real que el rey viajará a Ceuta, algo que no pudo hacer en sus 12 años de reinado. El Gobierno es reacio a autorizar ese desplazamiento por temor a la reacción de Marruecos. Mohamed VI ya se enfadó cuando










