El Gobierno marroquí se pronuncia 11 días después de la entrada de 72 ciudadanos a Ceuta en dos días y señala la política migratoria española como la causante de esta tragedia humanitaria con cientos de menores sobreviviendo en la calle. Dos motivos: la regularización extraordinaria de personas migrantes del 14 de abril y la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio. Sobre el primer punto, usa la desinformación ya que las personas que cruzaron a la ciudada autónoma recientemente no pueden acogerse a este proceso, cuyo plazo para la presentación de solicitudes terminó, además, el 30 de junio.Publicidad"Si van a regularizar la situación de todos los que llegan [a España] o que solicitan asilo, entonces es mejor que nosotros no impidamos que nadie pase en Marruecos", advirtió el ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi, en una entrevista en la televisión árabe Asharq News el pasado 11 de agosto. Son las primeras declaraciones de una autoridad marroquí desde que comenzase la crisis el 30 de julio. Ouahbi es el hombre del rey Mohamed VI en el Gobierno de coalición marroquí, miembro del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), creado por Fouad Ali Himma consejero real y amigo personal del monarca alauita.Además de la regularización extraordinaria de personas migrantes, el ministro apunta como la "gota que colmó el vaso" la decisión del Tribunal Supremo, que "condujo a lo que ocurrió ahora". Reprocha al Gobierno español que "la migración tiene sus canales oficiales por los que debe pasar y no esta manera aleatoria".Para el político marroquí "no estamos ante víctimas de inmigración ilegal, estamos ante víctimas niños que fueron engañados, lo que llevó al surgimiento de este movimiento que al final creó para todos un problema. Están en el aprieto ahora, especialmente España".PublicidadDe esta manera, acusa a España de "ofrecer facilidades legales e institucionales para los inmigrantes ilegales" y considera que "no es posible detener esta inmigración si no es con coordinación entre nosotros -Marruecos y España-. Pues no tiene sentido que nosotros prohibamos y ustedes otorguen la residencia. Esto es mucha contradicción", adelanta. Además, el ministro ha afirmado en una entrevista con EFE que Rabat estudia suspender el acuerdo de extradición con España alegando problemas en la devolución de personas detenidas en territorio español reclamadas por los tribunales marroquíes."Qué es lo que ustedes quieren"Al mismo tiempo solicita diálogo y que España se aclare de "qué es lo que ustedes quieren". "Debemos entendernos. Si hay un deseo de poner fin a la migración eso necesita consenso y requiere mucho esfuerzo legal", mantiene. El país intenta dirigir la responsabilidad de la crisis, en la que han muerto más de 100 personas, hacia España, pese a que la UE ha destinado más de 500 millones de euros a Marruecos para la gestión migratoria.PublicidadAsimismo Ouahbi se dirigió a la Unión Europea, que "no sabe lo que quiere, quiere luchar contra la inmigración ilegal o solo quiere levantar temas contrarios a la práctica en la realidad. No puedes pedirme que impida la inmigración ilegal y cuando emigra una persona a España obtiene una situación legal allí".Mostró la disposición de Marruecos al consenso con Europa pero con condicionantes de igualdad. "Queremos trabajar de manera conjunta y esto no necesita de chantaje, ni necesita que usemos ninguna carta. Tenemos aspiraciones de cooperación con Europa pero no podemos ser gendarmes para los europeos, queremos cooperar con ellos y no queremos trabajar para ellos", sentenció el ministro de Justicia cercano al palacio real.En su intervención televisiva añadió que "si existe un deseo de comunicación para poner fin a la inmigración esto necesita consensos y establecer fuentes legales". En estos momentos, Marruecos busca "un programa y una visión" porque dijo el ministro que "no pueden volver a ser la cosas como eran". Si la Unión Europea y España aceptan estas condiciones, "debemos asegurarnos de forma conjunta la limitación de esta inmigración ilegal porque lo que esconde es muy peligroso: la trata de personas, la explotación sexual de niños y niñas, la violación y la venta de órganos humanos y otras cosas más", detalla Ouahbi."Rechazo a la imposición de voluntades"También llama al diálogo el ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, que dio la receta mágica a nivel interno este martes: "Legislación nacional para proteger las fronteras, rechazo firme a la imposición de voluntades y adopción de un diálogo en pie de igualdad para resolver las disputas marítimas".La cuestión es si España está enterada de estas peticiones del Gobierno marroquí. Precisamente, su homólogo español, José Manuel Albares, aseguró ese mismo día que mantenía contacto constante con Bourita y que incluso hablaban varias veces al día, sin referirse a las intenciones del país vecino. Esta narrativa expansionista además viene apuntalada por los medios marroquíes oficialistas. "Este episodio -de Ceuta- pone de relieve de forma contundente la anomalía geopolítica de Ceuta y Melilla, dos ciudades ocupadas en territorio marroquí cuyo estatus actual es, evidentemente, insostenible", publicaba Le360 en un artículo sobre la crisis de Ceuta.Defensa de la soberanía nacionalDe esta manera, Marruecos protege su soberanía nacional. Realmente, "quieren el control del Estrecho y las aguas del Sáhara Occidental. Está Estados Unidos e Israel empujando fuerte. Saben que han quedado expuestos ante Europa y ahora van a por todo". Van a ser unos meses de mucho lío, empieza una batalla dura", explica a Público un exagente del CNI conocedor del Magreb. PublicidadDespués de que ninguna institución oficial recibiera a los migrantes devueltos desde Ceuta, en el país vecino se vive un gran desconcierto porque a los 141 fallecidos se suman 111 detenciones de ciudadanos que retornaron, a quienes se les acusa de organizar la entrada masiva o de crear altercados en Castillejos. Allí, las fuerzas de seguridad actuaron con tanques de agua y gases lacrimógenos dos días después del incidente.La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) denuncia en un análisis presentado en Rabat el 7 de agosto que entre los encarcelados hay menores y que en las morgues de Tetuán y Tánger se registran al menos 38 cuerpos. Esta organización critica el rol de Marruecos como "gendarme de Europa" y reclama una investigación independiente sobre los hechos ocurridos.