El primer ministro marroquí, Aziz Akhannouch, ha pasado el grueso de la crisis de Ceuta de vacaciones con un grupo de conocidos en la isla española de Mallorca, tal y como informó El Confidencial el pasado sábado. Pero esas vacaciones han durado menos de 48 horas: este domingo, el avión privado de Akhannouch aterrizó en el aeropuerto internacional Mohammed V de Casablanca, tras una orden del propio rey de Marruecos para forzar su regreso, según ha podido saber este periódico. El viaje privado de Akhannouch, que partió rumbo a Mallorca el sábado con varios miembros de su familia y algunos amigos nada más terminar los festejos por el Día del Trono (en los que participó), coincidió con la llegada de más de 70.000 personas a la ciudad autónoma española desde Ceuta. El asalto a la frontera se convirtió en una crisis internacional, pero, con más de 100 marroquíes fallecidos ahogados (hasta el momento), también en un problema interno para el país. TE PUEDE INTERESAR Redes sociales y algunos medios de comunicación locales deploraron la ausencia de la cabeza del gobierno marroquí en un momento que requiere el delicado seguimiento de los acontecimientos y, ante incluso la posibilidad de que acabaran filtrándose imágenes de Akhannouch en la playa o la piscina, el rey de Marruecos habría ordenado el "apresurado" regreso del primer ministro. Según el medio Sawt Al Maghrib, que afirmó haber obtenido detalles del periplo, Akhannouch y el resto del grupo se alojaron en el hotel Four Seasons de Mallorca, tras volar en un avión privado financiado a través de Akwa, el imperio económico del propio primer ministro, una de las grandes fortunas marroquíes. El primer ministro marroquí, Aziz Akhannouch, ha pasado el grueso de la crisis de Ceuta de vacaciones con un grupo de conocidos en la isla española de Mallorca, tal y como informó El Confidencial el pasado sábado. Pero esas vacaciones han durado menos de 48 horas: este domingo, el avión privado de Akhannouch aterrizó en el aeropuerto internacional Mohammed V de Casablanca, tras una orden del propio rey de Marruecos para forzar su regreso, según ha podido saber este periódico.