La Vanguardia
Barcelona
El Ministerio del Interior de Marruecos se sacudió este domingo por la noche cualquier responsabilidad de la entrada masiva de migrantes la semana pasada en Ceuta a través de espigón del Tarajal y atribuyó la crisis a una combinación de factores: Tanto a las mafias que trafican con personas como a la desinformación en las redes sociales a raíz de una sentencia del Tribunal Supremo de principios de julio.
En un comunicado publicado por la agencia marroquí MAP, Rabat se definió como un socio “fiable” y señaló que la avalancha de migrantes se debe no ha sido fruto “ni de circunstancias espontáneas ni de factores circunstanciales”, sino el resultado de “la explotación maliciosa del espacio digital y de la actividad de redes de trata de personas” junto con “la promoción de información engañosa y malas interpretaciones que acompañaron a las recientes decisiones emitidas por las autoridades judiciales españolas”.
Un mensaje que también ha compartido este lunes el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, durante una entrevista en RTVE. “Hubo una actividad inusual en las redes sociales que amplificaba y deformaba la sentencia del Supremo”, ha sostenido Albares, que ha calificado a Marruecos de socio “fiable” y ha puesto en valor su “colaboración” el retorno de todas esas personas a suelo marroquí.










