Abro mis redes sociales que estos días es como abrir un bidón de material inflamable y mi algoritmo, que conoce mis debilidades, me sirve una colección de publicaciones de Fran Hervías, el ex secretario de Organización de Ciudadanos, el que fuera uno de los hombres de mayor confianza de Albert Rivera en Ciudadanos. Primero leo esto que comparte: “Un padre y un hijo multados por recoger piñas secas en Zamora”. Uno lee semejante titular y se imagina un operativo rodeando a un señor y un niño armados con dos bolsas del Mercadona. ¡El Estado ecosocialista contra unas piñas! Omite Hervías que la información en cuestión corresponde a finales de noviembre del año 2011 y que fueron dos policías municipales, no brigadas ecologistas encapuchadas, los que los denunciaron al padre y al hijo por arrancar piñas de los árboles.
Sigo deslizando el dedo y me encuentro con otra noticia compartida por Hervías: “El Ayuntamiento de Jirueque, pueblo de Guadalajara de 47 habitantes, obligado a pagar una multa tras limpiar su río”. ¡La burocracia woke endeuda ayuntamientos responsables! Omite también el exdiputado que La Confederación del Tajo sancionó al Ayuntamiento por excavar y depositar material sin autorización o concesión administrativa de este organismo, tal y como la propia Confederación aclaró.
















