Empezó a correrse la voz por Alicante de que en San Juan se vendían unas tartas de queso con sabores muy cremosas y ricas. Una de esas cosas que se ponen de moda de cuando en cuando: las croquetas de ese bar, ese restaurante exótico que acaba de abrir, una tortilla de patatas como no has probado nunca... Cosas que a veces se quedan en nada y otras, como en este caso, son el germen de una empresa que crece, se extiende, y acaba saltando las fronteras y convirtiéndose en tendencia, en este caso, tendencia dulce y rosa: las tartas de Julita. Pero, ¿quién es Julita? Julia Sala, nacida en Oliva, trabajaba como camarera en el restaurante familiar, Le Sol, en la zona de La Condomina de Alicante, cerca del Club de Tenis Montemar, un recinto de cocina sofisticada y artística ambientación, el lugar ideal para una cena romántica.Trabajaba como camarera en el restaurante familiar, Le Sol, un recinto de cocina sofisticada y artística ambientación, el lugar ideal para una cena románticaLo curioso del asunto es que Julia -lo de Julita fue una idea comercial, nadie la llamaba así- no es cocinera, pero insatisfecha con la calidad de la tarta de queso que ofrecían en la carta, buscó recetas para experimentar su propia versión y -eureka- dio con una fórmula cremosa que gustó tanto a los clientes que comenzaron a encargarlas. Eso fue hace cinco años. Resumiendo: ahora Julia Sala cuenta con 7 tiendas propias y 12 franquicias que ofrecen tartas con una extraordinaria variedad de sabores -hasta un centenar- y es seguida por una activa comunidad digital de más de 160.000 incondicionales en Instagram.Su penúltimo hito consiste en la apertura de un nuevo establecimiento, ubicado en la calle más fotografiada de Alicante, San Francisco. Conocida por los turistas como calle de Las Setas, la decoración deliberadamente cursilona de Las tartas de Julita encaja como un guante con el ambiente entre naif e infantil que generan en la popular arteria peatonal las coloridas setas, insectos y juegos infantiles recientemente renovados por el Ayuntamiento-Julia Sala posa en su penúltimo local, decorado por la obra de Laura Sala.GrupoidexSe trata de su decimonovena tienda, y el día de la inauguración fue objeto de una acogida multitudinaria que superó todas las expectativas. A pesar de que la apertura estaba prevista para las 20 horas, las primeras personas comenzaron a hacer cola dos horas antes, formando una larga fila.Una charanga puso música a una tarde en la que cientos de personas quisieron acompañar a la marca en un momento especialmente simbólico: el regreso a Alicante de Julia Sala.Los clientes pueden observar la elaboración de las tartasGrupoidexDurante toda la tarde, los asistentes pudieron disfrutar de horchata, abanicos exclusivos de Las Tartas de Julita, zancudos y promociones especiales, mientras las tradicionales porciones gratuitas para las primeras compras volvieron a convertirse en uno de los grandes atractivos de la jornada. La combinación de música, regalos y una enorme expectación volvió a confirmar el fenómeno que acompaña a cada nueva apertura de la marca.Ubicada en el número 62 de la calle San Francisco, la nueva tienda ha sido concebida para que la elaboración de las tartas forme parte de la experiencia del cliente. Con una superficie de 140 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, el establecimiento incorpora un gran cerramiento acristalado que permite observar desde la calle todo el proceso de elaboración de las tartas.En Madrid inauguró el pasado abril una tienda en ChuecaEl establecimiento también integra diferentes elementos decorativos concebidos para reforzar la identidad visual de la marca, entre ellos varias obras de la artista Laura Sala, que convierten el espacio en un punto de encuentro entre gastronomía, diseño y arte.Imparable, el negocio crece y ya se anuncia una nueva apertura, en la sobria Salamanca. Se sumará a los establecimientos de Alicante -ya son cuatro- València, Benidorm, Elx, Torrevieja, La Zenia, Murcia, Almería, Granada, Albacete, Cartagena, Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz y Madrid, donde inauguró el pasado abril una tienda en la calle de Válgame Dios, en Chueca.