El BCE anticipa un alza del precio del dinero en septiembre ante las tensiones por Oriente Pr�ximo.Los bancos centrales llevan unos meses sometidos al dictado caprichoso de la geopol�tica trumpista. En 2025 fueron los aranceles masivos anunciados por el presidente norteamericano los que condicionaron las pol�ticas monetarias en todo el mundo, y no s�lo en Estados Unidos. Este a�o, el conflicto contra Ir�n puso patas arriba las previsiones de las autoridades financieras. Y cuando parec�a que todo iba regresando a la normalidad, el final de la breve paz en Oriente Pr�ximo ha vuelto a pillar a los banqueros centrales con el pie cambiado. Si hace dos semanas la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, anticipaba una pausa en la subida de los tipos de inter�s iniciada en junio alegando que se hab�an equilibrado los riesgos para la econom�a comunitaria, ayer se top� con que la reactivaci�n de la guerra contra Ir�n, agudizada con la brutal entrada en escena de los hut�es que controlan el oeste de Yemen disparando contra petroleros de Arabia Saud� que atravesaban el estrecho de Bab al-Mandab, a la salida del mar Rojo, anticipa nuevas tensiones inflacionistas en la zona euro. Lo que provoc� un debate dentro del Consejo de Gobierno de la autoridad monetaria sobre la conveniencia de volver a elevar los tipos este mismo mes, sin esperar hasta septiembre. Finalmente, el consenso fue mantener los planes previstos a la espera de tener datos concretos respecto a la marcha de los precios en la zona euro en las pr�ximas semanas, pues como es l�gico el impacto total del choque energ�tico a�n no se ha manifestado. El petr�leo Brent, la referencia en Europa, volvi� ayer a cotizar por encima de los 101 d�lares por barril por primera vez desde mayo, tras escalar un 19% respecto a los precios de la semana pasada. Por eso, la propia Lagarde reconoci� que hay una elevada posibilidad de que sea necesario incrementar sus tasas a la vuelta del verano, y probablemente otra vez antes de que concluya 2026 si se mantiene la "alarmante" situaci�n en el mercado energ�tico. No s�lo eso, para sorpresa de muchos aclar� que se mantendr� en la Presidencia del BCE al menos hasta el pr�ximo ejercicio porque considera que en momentos de zozobra es mala idea cambiar a quien dirige el barco (en este caso, monetario). Un mensaje continuista que puede resultar m�s eficaz que ninguna hoja de ruta sobre tipos para convencer a los mercados de que Fr�ncfort har� lo necesario, y cuando sea necesario, para mantener la estabilidad de precios en la zona euro.