Correr la millaTan gallego es Franco como Yolanda D�az, como Rouco Varela, Feij�o, el Xocas o CastelaoLos jugadores de la selecci�n espa�ola, en la plaza de Cibeles.EFEActualizado Mi�rcoles,
julio
00:17Audio generado con IAUn Mundial es divertido tambi�n por la estupidez que arrastra. Esa lectura herderiana del f�tbol por la que hay unos rasgos asociados a cada naci�n, un ejemplo. Seg�n nuestros folcl�ricos, el f�tbol de Italia deber�a ser vistoso c�mo la catedral de Orvietto; el de Brasil, alegre y tanguero; el de Suiza un mecanismo de precisi�n y el de Espa�a, un duelo a garrotazos. Sibelius suena a Finlandia y Litmanen jugaba a Finlandia. Si Argentina fuera fina e ingeniosa evocar�amos a Borges, pero como es marrullera, violenta y villera nos recuerda al Chino Maidana. Cosas as�. El esp�ritu de la patria es muy d�ctil. No es exclusivo del deporte. Piensen en los gallegos, con los que siempre se acude a un designio biol�gico para explicarlos. Tan gallego es Franco como Yolanda D�az, como Rouco Varela, Feij�o, el Xocas o Castelao. Cuando se habla de ellos, la pereza echa mano del tipismo.Hay una versi�n a�n m�s turulata, que es la de los esforzados propagandistas que incrustan a martillazos los triunfos en el relato. Su inopia ya la ha despelotado Arcadi ayer, en un una nueva visita a Arganzuela. Me refiero a esos an�lisis -enti�ndanme, no son an�lisis, pero pasan por tales- de coyuntura pol�tica urgent�sima. Son absolutamente dependientes del resultado, de manera que si Ferran hubiera abierto dos mil�metros la bota y el bal�n hubiera ido fuera, ya no ser�an v�lidos. El f�tbol nos gusta porque pueden ganar los peores y, si eso hubiera ocurrido esta vez, en lugar de la motosierra de Milei nuestros fin�simos estar�an diciendo que la zurda de Messi fue macerada en la catalanidad. Estos cuentos son poco funcionales, la verdad. Siempre decepcionan a la feligres�a. A pesar de que someten a los futbolistas a un expurgo muy minucioso para convertir a la plantilla en un impecable frente de juventudes y que Williams sea un negro ideal y no uno que se persigna y que pide pagar menos impuestos, la euforia siempre termina decantando algo que nuestros �rbitro de la moral consideran inaceptable. Marcos Llorente canta a Julio Iglesias, Baena insta a vigilar la Copa en un entorno tan marginal como el de la Moncloa o Ferran, oh, Ferran resulta que no es como lo hab�an imaginado. Esto ya lo hemos vivido en otros triunfos. De �qu� duro se les est� haciendo esto a los fachas� a �qu� decepci�n m�s grande la de estos chicos�. La propaganda es una piedra atada al cuello del f�tbol. O quiz�s es al rev�s.













