Correr la millaAhora no nos defraudes, has de compensarnos con un buen chute de la �pica de los humildesVozinha, portero de Cabo Verde, celebrando el empate con Espa�a en el Mundial.AP Photo/Mike StewartActualizado Martes,
junio
23:26Audio generado con IAUna de las tradiciones m�s entra�ables de los mundiales es la de adoptar a una naci�n modesta. Los ni�os del 81, en Italia 90, nos nacionalizamos de aquel Camer�n de Roger Milla, que ten�a declarados 40 a�os y cara de tener 50. Luego Camer�n se hizo una potencia regional del f�tbol y en el 94, en Estados Unidos, encontramos a otra debutante desaforada: nos hicimos de la Nigeria de Amokachi y Okocha, que envi� a Argentina a la repesca en la fase de grupos.Espa�a ha tenido en este Mundial un inicio solidario con la memoria sentimental de los ni�os que ser�n los nost�lgicos del ma�ana. Les ha donado el recuerdo de un underdog muy prometedor. Esta Cabo Verde que ha reventado el mercado de las apuestas y que trae uno de esos h�roes inesperados que forjan las grandes historias de los mundiales. Se trata de un tipo con una valoracion en el mercado equivalente a dos d�as de salario de Unai Sim�n, que se llama Vozinha y que tiene cara de estar ya un poco harto de la vida. Tiene 40 a�os, la ilusionante vida laboral del que guarda la meta de un segunda divisi�n en Portugal y acudi� a la gran cita con la alegre expectativa de ser goleado en cada uno de los tres partidos que disputar�a antes de regresar a casa.Es portero, como aquel Conejo de la Costa Rica que lleg� a octavos, que termin� fichando por el Albacete y que era un exponente perfecto del f�tbol beato y mostachudo de entonces, en el que los cancerberos esperaban el pitido inicial postrados, m�s temerosos de Dios que del delantero rival.Curiosamente, un Mundial con tres sedes es menos Mundial y la competencia de 48 pa�ses abarata la gesta. Yo ya no tengo la ilusi�n panini de entonces por la competici�n, pero cuando Cura�ao marc� el empate ante Alemania, volv� a sentir la punzada. Pronto regresamos a ese aburrido lugar donde siempre gana Alemania y el humilde encaja siete goles. Entonces apareci� la Cabo Verde heroica con su f�tbol de archipi�lago, su ritmo de morna, su alienaci�n emigrante y un lateral izquierdo que encontraron en Linkedin. Te has cargado el debut de Espa�a, Vozinha. Ahora no nos defraudes, has de compensarnos con un buen chute de la �pica de los humildes. Yo ya me he enganchado al Mundial y voy a lomos de la tortuga boba. Cabo Verde o barbarie.










