MundialLos espa�oles que no se reconocen en lo que reciben de la pol�tica, los medios de comunicaci�n y las redes encuentran una referencia en esta selecci�nCharla de Luis de la Fuente durante la semifinal ante Francia.Actualizado Lunes,

julio

15:59�No tenemos a d�nde mirar ni en qui�n confiar�. Se escucha este lamento en la calle hablando de la actualidad del pa�s y del mundo. Son muchos los espa�oles tristes y decepcionados, que no se reconocen en la imagen que cada d�a les devuelve el espejo a trav�s de los medios de comunicaci�n y las redes sociales. No queremos ser eso, pero �a qui�n miramos?Mira t� por d�nde la respuesta no estaba en la pol�tica cainita, ni en el narcisista debate intelectual, ni en la t�xica trinchera del periodismo, ni en los vanidosos influencers, ni en los presuntos referentes de la nada.La respuesta a la pregunta de qui�nes representan lo que queremos ser estaba en las p�ginas de Deportes. Permanec�a algo oculta, visible para los muy aficionados al f�tbol -la mayor�a de los espa�oles-, aunque incluso ellos y ellas se pellizcaron durante el partido contra Francia, pregunt�ndose si era realmente cierto lo que estaban viendo sus ojos. El mayor espect�culo del mundo de inteligencia colectiva.Los dem�s, los que no sabemos de estrategia ni de t�ctica futbol�stica, no s�lo compartimos la contagiosa alegr�a forofa, sino que la redoblamos al conocer mejor a las personas que hay detr�s del bal�n. �Un chico normal, con valores, que estudia, que intenta hacer las cosas bien, y que sin fijarse en los estereotipos de fuera del f�tbol, puede llegar a lo m�s alto�. As� se defini� el capit�n, Rodri, cuando recibi� el Bal�n de Oro. Un mediocentro. El equilibrio. La serenidad. La normalidad. La paciencia. La disciplina. La superaci�n. El aguante. El esfuerzo. La generosidad.Un mediocentro sin redes sociales. Claro que se puede.La selecci�n y sus valores han salido a la luz con toda su prodigiosa fuerza. Los que buscamos algunos principios morales invisibles en la vida p�blica vamos por ah�, tan contentos, con los mismos ojos de alegr�a y los mismos gestos de j�bilo de los compatriotas que visten la camiseta. Somos todos la misma multitud. Una multitud que expresa su alborozo al un�sono, juntos como hace 16 a�os, cuando �ramos otros, siendo los mismos.Nuestra felicidad al ver c�mo el equipo de Espa�a lleg� a la final del Mundial es tal cual la defini� el canadiense Nathaniel Branden, psic�logo de la autoestima. �La felicidad es una emoci�n, pero es una emoci�n que resulta del logro de los propios valores que se han elegido. Somos felices cuando conseguimos y cumplimos aquello que es importante para nosotros�.Echamos de menos el respeto y la buena educaci�n. �Desde peque�o me ense�aron a ser respetuoso�. El seleccionador Luis de la Fuente respondi� as� a los maleducados argentinos en su rueda de prensa antes de la final. De la Fuente es un hombre que se viste por los pies. As� es como defin�an nuestros padres a los hombres confiables, capaces de superar las dificultades con temple e inteligencia emocional.El milagro de la selecci�n es habernos mostrado c�mo queremos ser. Queremos ser como ellos se nos muestran. Con humildad, esfuerzo, ilusi�n, fortaleza, sacrificio, solidaridad, prudencia, disciplina. Palabras que este verano son sin�nimos de Espa�a. Esa palabra que ni�os, j�venes, mayores y ancianos han gritado por toda la geograf�a hasta quedarse af�nicos. Todos espa�oles, con distinta piel, distinto color de ojos y de pelo, distinta ideolog�a, distintas aficiones, pero la misma camiseta. Para que no faltara de nada en un momento perfecto, la camiseta blanca de la selecci�n espa�ola es posiblemente la m�s elegante del mundo.