La pregunta que está el aire, y que se mantiene después de casi nueve años, es cuándo va a volver Carles Puigdemont a España y si al llegar será libre o quedará detenido. Durante años se le persiguió por Europa para ser entregado al Tribunal Supremo, donde tenía una causa abierta por rebelión. Pero después de casi una década, las cosas han cambiado. Sus compañeros de Gobierno fueron condenados por sedición, después este delito desapareció del Código Penal, fueron indultados por el Gobierno y más tarde se logró sacar adelante una amnistía con el objetivo de que quien fuera presidente de la Generalitat e impulsor del procés pudiera retornar sin causas judiciales pendientes. Sin embargo, el poder legislativo y el ejecutivo se toparon con el judicial, que ha intentado frenar, hasta donde la ley le ha permitido, su aplicación.Uno de los movimientos fue acudir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que dijera si la amnistía era contraria al derecho europeo. Ayer llegó la respuesta, que fue negativa.Una treintena de exaltos cargos de la Generalitat y doce CDR deberán ser pronto amnistiadosPero la pregunta más inmediata es si con esta resolución, el líder Junts puede volver a Catalunya sin riesgo de ser detenido. La respuesta también es negativa. Sobre él pesa una orden nacional de detención acordada por el juez del Supremo, Pablo Llarena, lo que significa que puede moverse libremente pero si pone un pie en España será arrestado para que haga frente a la causa que tiene pendiente por un delito de malversación por organizar el referéndum del 1 de octubre del 2017.Este delito, junto al resto de los vinculados al procés , estaba amnistiado pero tanto Llarena como la Sala de lo Penal del TS dictaminaron que los altos cargos de la Generalitat se lucraron personalmente al utilizar dinero público y por tanto no pueden ser amnistiados. La razón es que la propia ley recogía una excepción. Todos aquel que se hubiese enriquecido personalmente con dinero publico no podría ser amnistiado. El legislador no estaba pensando en Puigdemont pero el Supremo así lo interpretó.El TJUE no ha entrado a valorar, porque no le correspondía, sobre la interpretación y alcance del delito de malversación –sólo se ha referido al efecto sobre los fondos de la UE y ahí no ha puesto objeción– por lo que la orden de detención contra Puigdemont sigue vigente. Fuentes del alto tribunal, además, apuntan que la sentencia europea no afecta en nada a esta medida con lo cual el expresidente tendrá que esperar al Tribunal Constitucional.Tras conocer la interpretación del Supremo para no aplicarle la amnistía, Puigdemont presentó un recurso de amparo ante el órgano de garantías que prevé poder resolverlo en octubre.El tribunal presidido por Cándido Conde-Pumpido, deberá decidir si se adentra en la interpretación realizada por el TS sobre la malversación y si le ordena aplicar la amnistía.En ese caso, Puigdemont podrá regresar como quería, sin causas pendientes. En una situación similar está el exvicepresidente Oriol Junqueras. Fue indultado por el delito de sedición pero se le mantuvo la inhabilitación, que le impide ocupar cargos públicos. Hasta que el TC no resuelva su recurso contra la decisión del Supremo de no aplicarle la amnistía bajo la misma premisa que la de Puigdemont, no podrá volver al del todo a la política activa.Lo que no podrá esperar tanto tiempo es la resolución del Tribunal de Cuentas y de la Audiencia Nacional, que suspendieron sendos procesos judiciales para acudir al TJUE. Una vez que la justicia europea ha aclarado que la amnistía es compatible con el derecho comunitario, deberán revisar las resoluciones pendientes.Por el lado del órgano fiscalizador, la consejera Elena Hernáez paralizó la aplicación de la amnistía justo cuando iba a dictar sentencia en el proceso contable contra una treintena de exaltos cargos catalanes, a quienes se le reclama el pago de 3,1 millones de euros. Fuentes del tribunal explican que una vez que llegue la sentencia europea, será analizada y entonces la consejera tomará la decisión correspondiente, sin olvidar que agosto es un mes inhábil.Con los doce miembros del Comité de Defensa de la República acusados de terrorismo y pendientes de juicio, la Audiencia Nacional se encuentra en la misma tesitura. Una vez que el TJUE ha dicho que la amnistía no contraviene la directiva europea sobre terrorismo, la única opción que queda ahora es exonerarles, al menos que el tribunal diga y pruebe que causaron graves violaciones de los derechos humanos.Testigo de juicios históricos: procés, 11-M, 17-A, Gürtel, Nòos o de los más sanguinarios etarras. Voy tras los casos de corrupción, de la política a lo empresarial y lo policial, para destapar todo tipo de abusos
¿Y tras la sentencia de la amnistía qué debería pasar?
El Tribunal de Cuentas y la Audiencia Nacional deberán resolver tras el TJUE











