El Tribunal Supremo ha convertido la ley de Amnistía, aprobada por el Congreso hace dos años “para la normalización política y la reconciliación social”, en una carrera de obstáculos, a pesar de que fue avalada por el Constitucional. Por momentos, ha parecido que el Supremo actuaba como una tercera Cámara parlamentaria. Pero en estos veinticinco meses, el Alto Tribunal ha rechazado dieciséis recursos y cuatro cuestiones de inconstitucionalidad al respecto. Ayer el Tribunal de Justicia de la UE respaldó que la amnistía encaja perfecta­mente en el derecho comunitario, rechazando que se trate de una autoamnistía. Simon Wohlfahrt / AfpLos jueces de Luxemburgo han pasado página a un asunto que ha agitado la política española, pero que, en cambio, ha servido para sosegar la política catalana. El retorno de Carles Puigdemont está más cerca, aunque todavía falta que el Tribunal Constitucional resuelva el recurso de amparo presentado por el expresident contra la presunta malversación de dinero público para organizar la consulta del 1-O.El aval de los jueces de Luxemburgo a la amnistía supone un revés al Tribunal SupremoEl cuento de nunca acabar está a punto de concluir. El influyente diario Politico tituló que la sentencia supone una victoria para Pedro Sánchez y Carles Puigdemont. Pero, seguramente, también es una buena noticia para Alberto Núñez Feijóo, quien, sin coste político, ve cómo los tribunales europeos le resuelven una cuestión que le permite acercarse a Junts. En las últimas semanas, hemos visto como el contundente Miguel Tellado decía que el problema no era el independentismo, sino el sanchismo, al tiempo que Feijóo declaraba que había que cerrar la carpeta del proceso soberanista, que era un asunto amortizado. Últimamente, hemos visto en distintas votaciones como Junts se alineaba con PP y Vox para tumbar iniciativas del Gobierno­.El president Salvador Illa quiso solemnizar sus palabras, tras conocer la sentencia europea, e hizo una intervención en la galería gótica preguntándose: “¿Qué más hace falta para aplicar la ley de Amnistía?”. En cualquier caso, pronto sabremos si el Supremo tira la toalla o si piensa que aún le queda una bala de plata para retrasar el retorno de Puigdemont.