El Tribunal de Justicia de la Unión Europea también se apunta a la traición, la inocencia y el sanchismo, que ya sabemos todos que es un poco todo lo mismo.

No contentos con validar la legalidad de la ley de amnistía, resolver que no contradice el derecho comunitario y despejar la duda interesada vertida por el Tribunal Supremo respecto al delito de malversación, a los magistrados europeos no se les ocurre otra cosa que sostener decir que la ley amnistía fue útil, rebajó la tensión social y resolvió un problema político.