El día 16 de junio estaba marcado en rojo en el calendario del Gobierno de Pedro Sánchez. Por fin, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) se pronunciaba de manera definitiva sobre la ley de amnistía. La decisión fue la esperada. Un aval que el Ejecutivo celebró por todo lo alto como "un logro colectivo", según las palabras que usó el ministro de Presidencia y Justicia Félix Bolaños. Ahora toca mirar hacia adelante. Y en ese horizonte es inevitable mirar hacia Junts. PublicidadLa sentencia de la justicia europea allana la vuelta de Carles Puigdemont aunque esta no será inmediata porque quedan algunos pasos como el pronunciamiento del Tribunal Constitucional (TC) sobre los recursos de amparo de dirigentes como Jordi Turull o el propio Puigdemont. El Tribunal Supremo, además, también ha de pronunciarse. Se estima que eso empiece a suceder en el mes de septiembre. Para el Ejecutivo, según expresó el citado Bolaños en una declaración institucional solemne que concuerda con la importancia del fallo, estos pasos deberían cerrase cuanto antes. "Tras esta sentencia europea, el horizonte queda ya despejado para la plena aplicación de la ley. Es cierto que la amnistía ha desplegado sus efectos ya sobre casi 400 personas, desde activistas y manifestantes hasta Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Pero solo se habrá cumplido plenamente, tal y como la aprobaron las Cortes Generales, cuando se aplique también a los líderes políticos que impulsaron el proceso independentista. Esta será la última etapa del proceso de normalización institucional, política y social en Catalunya. Y sería positivo para todos que esta etapa se recorriera lo antes posible", solemnizó el ministro. Fuentes de Moncloa mantienen intacta la "esperanza" de que este paso dado por la justicia europea "contribuya de manera positiva" a las relaciones con Junts. "Esperamos que sirva de ejemplo de que somos un socio fiable", añaden en el equipo directo de Sánchez en el que consideran el pronunciamiento del TJUE supone un "hito" en el cumplimiento de sus "compromisos". Los socialistas resaltan que lo importante es que después del verano, cuando se aplique íntegramente la ley de amnistía, se cerrará un capítulo muy relevante y que se normalizará todavía más la convivencia en Catalunya. Es un concepto sobre el que enfatizó en varias ocasiones Bolaños en el único pronunciamiento público oficial realizado por el Gobierno hasta el momento. "Todos los españoles, sin excepción, somos beneficiarios de la ley de amnistía y de la normalidad, la convivencia y la estabilidad que ha garantizado", afirmó. PublicidadEsta "contribución positiva" de la que hablan en Moncloa no tiene por qué suponer un giro de volante en la relación que ha decidido mantener Junts con el Ejecutivo de Sánchez. El partido de Puigdemont decidió romper con el Gobierno en otoño del pasado año al considerar que había muchos incumplimientos en los acuerdos firmados entre ambos partidos. En Moncloa reconocen que hay muchas incógnitas sobre los pasos que pueda dar el partido independentista. "Tendrán que ser ellos los que decidan y digan si esto supone un cambio", señalan. Las fuentes consultadas apuntan a que todavía es pronto para hacer vaticinios en este sentido. "Ni ellos lo sabrán", señalan desde el Gobierno. En Moncloa ponen de manifiesto que un hecho como el regreso del expresident a Catalunya es tan relevante que el rumbo que vaya a tomar Junts desde entonces dependerá de muchos factores. Además, se remiten a que el partido catalán "ha sido muy contundente" respecto a su posicionamiento y que han dicho que el TJUE no cambia nada. En el horizonte más inmediato se encuentra el Pleno Extraordinario del día 23 de julio. Ahí el Gobierno volverá a llevar los objetivos de estabilidad, que ya tumbó Junts este martes. No hay atisbos de que el partido catalán vaya a cambiar su posición. Después del verano será el turno ya de la negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Los socialistas siguen tendiendo la mano aunque son conscientes de las dificultades. Publicidad"Desde el primer momento el PSOE trabajó por cumplir los acuerdos con Junts y con todas las fuerzas políticas de la investidura y ese seguirá siendo el espíritu", añaden otras fuentes socialistas consultadas en la dirección de Ferraz. Por lo demás, la declaración institucional de Bolaños reafirmó los mensajes que realmente el Gobierno lleva mucho tiempo transmitiendo sobre la utilidad de la amnistía. "Ha merecido la pena", afirmó el ministro. "Hoy Catalunya y toda España son lugares mejores, más habitables y con un futuro de prosperidad y convivencia abierto de par en par", añadió. El president de la Generalitat, Salvador Illa, ahondó también en esos mensajes. De hecho, Moncloa dejó que él fuera el primero en intervenir antes de Bolaños. "La inmensa mayoría de ciudadanos y ciudadanas, de Catalunya y de España apostamos por el reencuentro, por el diálogo, por la convivencia y por un nuevo futuro", dijo. Sumar pone el foco en el PP La declaración oficial de Bolaños no mencionó de manera directa al PP, que ha hecho bandera política, y jurídica, contra la ley de amnistía. Aunque sí lanzó un recado. "Somos conscientes de que la ley de amnistía no contó con el apoyo unánime de los partidos políticos representados en el Congreso. También de que hubo buena parte de la sociedad española que la vio con cierta suspicacia e incluso que la rechazó frontalmente. Pero tengo la convicción de que, una vez vistos sus efectos, hoy nadie, tampoco sus críticos más acérrimos, querría renunciar a sus frutos", señaló. En privado sí que los socialistas no se olvidan de toda la batalla dada por los populares, que los ha llevado a organizar grandes manifestaciones callejeras incluso. "Esto desdice mucho toda la retahíla de declaraciones tremendísimas que hizo el PP en su momento", apuntan fuentes del PSOE. Quien sí que cargó directamente contra el PP fue el ministro de Cultura y dirigente de Sumar Ernest Urtasun. "Es una sentencia que desdibuja y completamente deja fuera de lugar todas las mentiras y todas las descalificaciones que el Partido Popular ha advertido en los últimos años", dijo en declaraciones a los medios. El ministro afirmó que el TJUE "le ha dicho al PP que lleva mintiendo durante años". Por todo ello Urtasun exigió a Alberto Núñez Feijóo "una disculpa y una rectificación por todas las mentiras, manipulaciones y críticas". "La ley de amnistía es perfectamente legal y la apuesta de este Gobierno por resolver los problemas con diálogo y acuerdo es perfectamente legítima. Hay una mayoría plurinacional que avanza y una minoría de bloqueo sin proyecto de país", escribió por su parte la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz.