Para 6 0.8€/pers. 215kcal/100gIngredientes500 ml de leche entera200 ml de nata líquida para montar115 g de azúcar4 yemas de huevo M2 ramas de canela1/4 de cucharadita de canela molida1 tira de piel de limón, sólo la parte amarilla (opcional)1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)

Un buen helado de canela casero sirve para algo más que para llenar una copa y ponerle una cucharilla. Tiene ese punto de postre antiguo, de leche aromatizada y especia, que encaja de maravilla con una manzana asada, unas torrijas, un bizcocho sencillo o un café recién hecho. No necesita color raro ni tropezones para hacerse notar. Aquí tienes una selección de nuestros mejores helados caseros.

Aquí la canela trabaja de dos maneras. La rama perfuma la leche con calma y la canela molida aparece en una cantidad pequeña, solo para dejar claro el sabor. Si usamos demasiada, el helado no queda más rico: queda más áspero. Es una receta sencilla, pero no admite el “echo una cucharada y ya veremos” tan bien como parece.

Por textura, se acerca más al helado de queso, porque lleva yemas y busca una base con cuerpo, aunque el sabor va por otro lado. Frente al helado de leche condensada, resulta menos dulce y menos directo. Y al lado del helado de stracciatella, cambia el crujiente del chocolate por una sensación más limpia, más de sobremesa tranquila.