Para 6 1.2€/pers. 330kcal/100gIngredientes300 ml de nata para montar (mínimo 35% materia grasa)250 ml de leche entera60 g de azúcar4 yemas de huevo120 g de crema de avellanas (tipo Nutella)4 barritas de Kinder Bueno troceadas1 cucharadita de esencia de vainilla25 g de miel suave, glucosa líquida o azúcar invertido1 pizca de sal

El problema de hacer un helado de Kinder Bueno en casa no es que sepa poco a chocolatina. Es justo lo contrario: si nos venimos arriba con la crema de cacao, el azúcar y los trozos de barquillo, puede quedar pesado, dulzón y con una textura más de bloque congelado que de helado cremoso. Y eso, para qué engañarnos, da bastante rabia.

La gracia está en que recuerde al Kinder Bueno sin convertirlo en una pasta empalagosa. Tiene que notarse la avellana, el chocolate con leche, la base cremosa y esos trocitos crujientes que aparecen de vez en cuando en la cucharada. Para conseguirlo, conviene añadir las barritas al final, bien frías y troceadas, porque la oblea aguanta mejor y no se deshace dentro de la mezcla.

Helados hay de muchos sabores. Aquí tienes un recopilatorio de nuestros mejores helados caseros.

Dentro de esta familia de helados golosos, este va por un camino distinto al helado de stracciatella, donde el chocolate aparece en lascas finas, y también se aleja del helado de leche condensada, mucho más directo y sin yemas. Si os van los helados con cuerpo, el helado de queso también juega en esa liga de postres fríos cremosos, aunque aquí mandan la avellana y el chocolate.