George Lakoff explicaba que basta con decir “no pienses en un elefante” para que todo el mundo piense inmediatamente en un elefante. Su tesis era que quien consigue imponer el marco conceptual acaba condicionando también la manera en que pensamos los problemas y las soluciones.

Algo parecido ocurre con la seguridad (y con Trump). Llevamos años oyendo hablar de amenazas militares, de rearme y de la OTAN, hasta el punto de que cuando oímos la palabra “seguridad” pensamos automáticamente en armas, ejércitos y gasto militar. Nadie nos obliga a hacerlo. Simplemente hemos aceptado el marco.