Las grandes preguntas que sobrevuelan la alianza no se discutir�n en Ankara.Los l�deres de la OTAN se reunir�n esta semana en Ankara para su cumbre anual con la esperanza de que Donald Trump no cause m�s da�o a una alianza que ha garantizado la paz en la mayor parte de Europa desde la Segunda Guerra Mundial. La OTAN es al mismo tiempo m�s fuerte que hace 18 meses, cuando Trump regres� a la presidencia de Estados Unidos, y mucho m�s d�bil.Se encuentra en mejor estado porque, gracias en gran medida a la presi�n de Trump, sus miembros no estadounidenses invirtieron en conjunto 139.000 millones de d�lares m�s en 2025 que en 2024, y est�n invirtiendo en preparaci�n y rearme. La organizaci�n est� empezando a aprender lecciones de innovaci�n y adaptaci�n de la tenaz resistencia de Ucrania a la agresi�n rusa. Los europeos est�n asumiendo m�s roles de mando, incluso mientras el ej�rcito estadounidense sigue siendo profesional y mantiene un pleno compromiso.Al mismo tiempo, la OTAN es mucho m�s d�bil porque la confianza en que la Administraci�n Trump apoyar�a a sus aliados en caso de ataque se ha roto. No se trata s�lo de que la Casa Blanca no considere a Rusia una amenaza real para la seguridad de Estados Unidos. Ya no parece compartir los valores de sus socios, ni siquiera la propia noci�n de asociaci�n.En teor�a, un gran acuerdo transatl�ntico a�n es posible: los europeos asumen la responsabilidad principal de la defensa convencional de Europa seg�n un calendario acordado y progresivo; Estados Unidos mantiene su paraguas nuclear. Pero �qui�n puede asegurar con certeza que Trump arriesgar�a, por ejemplo, poner en peligro Mar-a-Lago para salvar Varsovia?Adem�s, la Administraci�n estadounidense parece carecer de la disciplina necesaria para idear un plan de redistribuci�n de la carga. Prefiere congraciarse con sus seguidores MAGA reprendiendo a los rezagados europeos. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha amenazado con retener las contribuciones estadounidenses a la OTAN y ha sugerido que Estados Unidos adaptar�a su despliegue militar en Europa seg�n el gasto de cada pa�s en lugar de las necesidades militares. Estas amenazas s�lo debilitan a�n m�s la unidad y la fortaleza de la alianza.Es cierto que algunos aliados no est�n cumpliendo con su parte. Alemania y sus vecinos n�rdicos y b�lticos est�n realizando fuertes inversiones. Francia y Reino Unido, al no haber tomado las duras decisiones pol�ticas necesarias, carecen de los recursos para sus ambiciones militares y de una v�a cre�ble para alcanzar el objetivo de gasto en defensa de la OTAN del 3,5% del PIB. Su influencia dentro de la alianza est� destinada a disminuir y la impaciencia de la Casa Blanca probablemente crezca. El peligro reside en que Estados Unidos retire precipitadamente fuerzas y recursos de Europa, dejando vac�os de capacidad y permitiendo que Mosc� crea que dispone de una ventana de oportunidad para poner a prueba la unidad de la alianza hasta el punto de quebrarla.Para salvar la alianza, y no hay alternativa real, los europeos deben tomar cartas en el asunto. Deber�an ser m�s proactivos para reducir colectivamente su dependencia de la inteligencia, la selecci�n de objetivos, el transporte, la defensa a�rea y el resto de la infraestructura de apoyo proporcionada por el ej�rcito estadounidense. Podr�a considerarse una nueva ronda de pr�stamos comunes de la UE. La adquisici�n de armamento sigue siendo demasiado engorrosa y a�n hay que solucionar las limitaciones de producci�n. Ucrania puede ayudar. Tambi�n necesitan invertir con mayor rapidez en equipos prioritarios, como defensa a�rea y misiles de largo alcance, y aumentar la preparaci�n de sus fuerzas. Deber�an asumir, en la medida de lo posible, la responsabilidad que actualmente recae sobre los estadounidenses en las estructuras de planificaci�n y mando de la OTAN.Es poco probable que estos asuntos urgentes reciban la atenci�n que merecen en la cumbre de la OTAN en Turqu�a. Todo apunta a que ser� otro espect�culo dise�ado para halagar la vanidad de Trump, alardeando de grandes cifras sobre el aumento del gasto y las compras europeas de armamento estadounidense. Pero eso no puede ocultar la brecha transatl�ntica. Los europeos necesitan intensificar sus propios preparativos para defenderse con mucha menos ayuda estadounidense, y potencialmente sin ayuda alguna.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.
Salvar a la OTAN en la era de Trump
Los l�deres de la OTAN se reunir�n esta semana en Ankara para su cumbre anual con la esperanza de que Donald Trump no cause m�s da�o a una alianza que ha garantizado la paz en...










