Los líderes de los países de la OTAN viajarán mañana a Ankara para enfrentarse a una de las cumbres más delicadas de los últimos años en la Alianza Atlántica. Les espera, ni más ni menos, el examen del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, muy molesto por la escasa implicación de los países europeos en su andadura militar contra Irán.Con este mal humor encima, pasará revista a los aliados para comprobar el avance en el gasto en defensa después de que, en la anterior cita el año pasado en La Haya, aceptaran elevar el objetivo al 5% del producto interior bruto (PIB).El acuerdo compromete 70.000 millones de euros adicionales de apoyo a Ucrania este año“Es una evaluación que algunos países fallarán y otros pasarán con nota”, avisó el secretario de Defensa, Pete Hegseth, hace unas semanas en la última reunión de ministros de Defensa de la OTAN en Bruselas, donde ya fue muy duro contra aquellos países que, como España o Italia, negaron a EE.UU. el uso de sus bases militares para la campaña de Trump en Irán. El enfado no solo ha aumentado la tirria de Washington contra España, sino que también le ha llevado a una pataleta contra la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, que seguramente acapare muchas de las miradas.Así las cosas, y tras el fragilísimo alto el fuego en Ormuz, el presidente de EE.UU. querrá pasar revista a los líderes europeos para saber cuánto han aumentado sus aportaciones en la Alianza durante este último año. Algunos países han realizado anuncios de última hora que serán música para los oídos del presidente. Como Alemania, que acaba de anunciar nuevas inversiones militares y espera que en cuatro años llegue al 3,5%. El embajador de EE.UU. ante la OTAN, Matthew G. Whitaker, advirtió en su rueda de prensa previa a la cumbre que hay que cumplir y que su país está dispuesto a dar ventaja en compras y licitaciones militares a los Estados más comprometidos.Los aliados subrayarán en el documento que “un ataque contra uno es un ataque contra todos”No es el caso de España, que el año pasado se desvinculó de la declaración de La Haya después de que Pedro Sánchez considerase, con cálculos de las fuerzas armadas bajo el brazo, que podía alcanzar los objetivos de capacidades que le atañen en la organización con solamente el 2,1% del PIB dedicado a defensa, algo que ya ha cumplido durante este año. Pero Sánchez puede viajar tranquilo: Whitaker indicó que, pese a que Trump está “claramente decepcionado” con Madrid por la negativa a contribuir en Irán y su rechazo al 5%, EE.UU. no quiere convertir la cumbre en un lugar en el que anunciar posibles medidas de represalias contra los díscolos.En general, se espera que el tono sea algo más constructivo que el del año pasado. Parte del mérito lo tiene el secretario general de la coalición militar, Mark Rutte, a menudo criticado por su servilismo hacia el presidente estadounidense. En su última visita a la Casa Blanca, el neerlandés desplegó unos gráficos en los que demostraba el aumento de mil millones de euros –el “billón de Trump”– que los europeos y los canadienses están pagando de más en defensa desde que el magnate asumió el cargo en el 2017. “Quiero mostrarles lo que este presidente ha sido capaz de lograr”, declaró a la prensa en el despacho oval, atribuyéndole gran parte del mérito pese a que la etapa coincide con la invasión rusa de Ucrania, y por lo tanto, con una amenaza real a las puertas de la OTAN.La declaración final, ya pactada, incluye que “Irán nunca podrá tener un arma nuclear”Para evitar sorpresas, el documento final ya está cerrado por todos los embajadores de la Alianza. Tras algunas reservas iniciales por parte de Italia y Turquía, finalmente todos los aliados aceptaron el viernes una declaración que incluye que “Irán nunca podrá tener un arma nuclear” y compromete 70.000 millones de euros adicionales de apoyo a Ucrania este año, con una cantidad equivalente para el 2027. Parte de estos fondos son los ya anunciados a través del préstamo con eurobonos de la Unión Europea, mientras el resto saldrá de contribuciones bilaterales. No por parte de EE.UU., que solo quiere que los europeos y Canadá sigan comprándole armas –especialmente, sistemas de defensa aérea– a través de la iniciativa PURL de la OTAN para enviarlas a Kyiv.Como ya hizo el año pasado en La Haya, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, participará en la primera jornada de la cumbre, que consistirá en una cena dedicada a Ucrania. El plato fuerte tendrá lugar el miércoles, donde tras la reunión a puerta cerrada Trump podrá cantar las cuarenta a sus aliados y dar más detalles sobre sus aspiraciones de que EE.UU. reduzca su peso militar en Europa para centrarse en otros teatros de operaciones mundiales. Es lo que se ha bautizado como la OTAN 3.0, y ya se ha comenzado a materializar con la retirada de parte de los recursos estadounidenses en el Modelo de Fuerzas de la OTAN, es decir, el conjunto de buques, cazas o recursos que están disponibles en caso de ataque, EE.UU. ha pedido a Canadá y a los aliados europeos que reemplacen las bajas estadounidenses, algo que ya se ha conseguido mayoritariamente con éxito.Washington, sin embargo, no quiere enturbiar la cumbre anunciando castigos a los díscolos del 5%De la declaración acordada hay una frase que cobra especialmente importancia: “Un ataque contra uno es un ataque contra todos”. Aunque la cláusula de defensa mutua es todavía la base fundacional de la organización transatlántica, que vuelva a quedar por escrito es un suspiro de alivio después de las diferentes ocasiones en que Trump ha puesto en duda que acudirá en ayuda de los estados europeos que, a su juicio, no pagan suficiente para la OTAN. El baile comenzará esta tarde con la rueda de prensa tradicional de Rutte mientras que mañana una blindada Ankara abrirá un foro paralelo para impulsar la industria de la defensa en el que se esperan anuncios de contratos por decenas de miles de millones de dólares.Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).
La OTAN se somete al examen de Trump en la cumbre de Ankara
El presidente de Estados Unidos, molesto por su soledad en Ormuz,pasará revista al aumento del gasto en defensa de los europeos











