Hay una hora del día, distinta según el país, en la que dos familias hacen exactamente lo mismo: rendirse ante el calor y encerrarse en casa.Sobrevivir sin aire acondicionado. Mientras los Fernández, en Córdoba, consideran el aire acondicionado “un bien de primera necesidad”, los Chevallier, en París, ni siquiera lo tienen. “Tenemos la idea de que el verano es para estar en la calle, pero los días de 40 grados aquí son de confinamiento”, cuenta Rocío, la madre de los Fernández.Comer, dormir y vivir a otro ritmo. El calor ha reescrito los horarios de ambas familias, con comidas frías, siestas obligadas, cenas después de las diez y noches “tropicales” en las que resulta casi imposible conciliar el sueño. “Hemos transformado nuestros horarios y rutinas a los que se usan en España”, reconoce Julia, la madre de los Chevallier.Dos ciudades, dos velocidades de adaptación. Pese a sufrir menos calor, París ha avanzado más que Córdoba en medidas de adaptación climática, según Ecologistas en Acción. Y mientras tanto, Greenpeace recuerda que la mayoría de las capitales españolas siguen sin refugios climáticos.Y sí, el calor vuelve, ¿hasta cuándo? La Aemet ha confirmado la llegada de una nueva ola de calor, la segunda del verano, que comenzará el domingo y se extenderá al menos hasta el martes. La agencia prevé que se puedan superar los 42 grados en el Valle del Ebro, Extremadura y Andalucía.©Foto: SalasSi quieres saber más, puedes leer aquí.
Cuando la casa se convierte en refugio: así resisten dos familias el calor extremo en París y en Córdoba
Hay una hora del día, distinta según el país, en la que dos familias hacen exactamente lo mismo: rendirse ante el calor y encerrarse en casa.















