Cuando una nueva ola de calor está anunciada para este viernes en Francia, la población no quiere volver a sofocarse. Más allá de todos los debates sobre el tema, hay colas desde el amanecer para comprar aires acondicionados portátiles y ventiladores. El problema es que están agotados.En Lidl, un supermercado de origen alemán, y Darty, que vende electrodomésticos, había este jueves enormes filas esperando. Cuando entran y les dicen que están agotados, hay peleas, disputas, gritos y reclamos.Les portes ont été forcées à Nanterre, les gens se sont battus pour dix clims, et la police a dû intervenir. Vingt-quatre heures après le fiasco Darty, Lidl a remis le couvert. pic.twitter.com/mLv4uWQ6S2— Katherien 🇫🇷 (@katherinekt09) July 2, 2026

Este repentino aumento de la demanda incrementa la dependencia de Europa de los fabricantes chinos, mientras el continente busca reequilibrar su relación comercial con Beijing."El primero que llega, se lo lleva". Esta es la regla en las tiendas de electrodomésticos. El Lidl de Nanterre, en Hauts-de-Seine, se vio abarrotado de clientes que buscaban un aire acondicionado en la mañana del jueves.Ante la inminente llegada de la tercera ola de calor, el gigante minorista alemán anunció hace unos días que reabastecería sus tiendas con ventiladores, aires acondicionados y otros aparatos de refrigeración. Se distribuirán un total de 200.000 productos en sus 1.600 tiendas a nivel nacional.Este aumento se produce en un momento de escasez de electrodomésticos para combatir el calor. La demanda se ha disparado desde la primera ola de calor a finales de mayo. Se vendieron más de 680.000 ventiladores en tan solo siete días. Esto representa un incremento interanual del 1.500%, con unos ingresos totales de 28,4 millones de euros, según datos de NielsenIQ citados por "Le Monde".Desde entonces, las imágenes de las largas colas matutinas frente a las tiendas de electrodomésticos en las principales ciudades han estado circulando en las redes sociales.Batalla por los aires acondicionadosEn Nanterre, Lidl tenía previsto abrir a las 8 de la mañana este jueves. Las puertas cedieron inmediatamente ante la presión de la multitud, que intentaba entrar a la fuerza. Más de cien personas se habían congregado allí desde el amanecer.Así comenzó la batalla por los diez aires acondicionados que había en el supermercado. Tuvieron que llamar a la policía.En X, imágenes tomadas por usuarios de internet frente a tiendas Lidl en París, Gennevilliers y Suresnes muestran a clientes aglomerados frente a las puertas, con la esperanza de conseguir algún electrodoméstico.— Luc Auffret (@LucAuffret) July 2, 2026