El grupo Mahou San Miguel asume que no es un buen momento para el sector de la cerveza, por diferentes motivos. Por un lado, porque hay un cambio en el consumo, se bebe menos alcohol y, como ya indicó hace un año, se prioriza otro tipo de gasto más allá de la hostelería, como el transporte o el alojamiento en los viajes. Por otro, por la incertidumbre internacional, que ha elevado el coste de las materias primas, así como el impacto de la política arancelaria.

En ese escenario, el beneficio de Mahou San Miguel se redujo un 12,6% en el año 2025, hasta los 100,3 millones de euros. Mientras, las ventas se recortaron un 1,9%, hasta situarse en 1.895 millones de euros.

“Hay una tendencia de reducción de consumo de alcohol”, ha explicado en rueda de prensa su director general, Alberto Rodríguez-Toquero, a quien relevará Peio Arbeloa a partir del próximo año. “Se gasta más en transporte y alojamiento y menos en hostelería”, ha indicado. “Y hay un trasvase del consumo de hostelería al de hogar”. “Hemos vivido una aceleración de los cambios, más incertidumbre, volatilidad y mayor necesidad de adaptación que nunca”.

Por ejemplo, ha desglosado que las ventas de cerveza se redujeron más de un 4% en el pasado año, en parte, por un cambio de distribuidor en Reino Unido. “En Estados Unidos hemos completado la adquisición del 100% de las marcas Founders y Avery Brewing”, ha mencionado Rodríguez-Toquero, quien también ha aclarado que las ventas de agua, donde el grupo tiene Solán de Cabras, crecen más de un 5%. En cuanto a las ventas fuera de España, actualmente están por debajo del 20%, tras los últimos cambios, pero prevé recuperar ese porcentaje.