El grupo cervecero Mahou San Miguel cerró el ejercicio 2024 con mayores beneficios y un ligero aumento de ingresos, en un año de retrocesos en los volúmenes comercializados de cerveza. La compañía obtuvo un beneficio neto consolidado de 114,8 millones de euros, un incremento del 5,9% respecto al año anterior, marcando su mejor resultado neto de los últimos cinco ejercicios, aunque lejos del récord de 166 millones que marcó en 2014.
Sí fue récord el ebitda (beneficio bruto de explotación), que por primera vez superó los 300 millones de euros (300,3), pese a que los ingresos del ejercicio apenas crecieron un 0,8%, hasta los 1.933,5 millones de euros. Es el menor incremento porcentual en más de 10 años, sin tener en cuenta el retroceso provocado por la pandemia. Sin embargo, ha sido suficiente para que Mahou alcance un nuevo récord histórico.
Eso sí, los volúmenes comercializados de cerveza y agua retrocedieron un 1,4%, hasta los 20,7 millones de hectolitros, de los que 15,9 millones correspondieron a la primera. Esta cayó un 2%, en un contexto en el que el conjunto del sector encadenó un segundo año de ventas a la baja, frente a las ventas de Solán de Cabras, que mejoraron un 0,8%.
Según el director general de Mahou San Miguel, Alberto Rodríguez-Toquero, varios factores explican este efecto: la incertidumbre geopolítica, las lluvias del último trimestre de 2024, y los mayores gastos que los consumidores tienen que acometer en alojamientos o transporte. “La renta disponible para gastar en verano y en momentos de ocio es la que es, y si suben algunos costes, el cliente tiene que compensar”, ha analizado el ejecutivo.






