Heineken México destinó 18.2 millones de pesos en 2025 a proyectos para fortalecer el entorno y la resiliencia de las comunidades donde opera, en un contexto de presión hídrica y desafíos sociales en diversas regiones del país.De acuerdo con su Informe de Sustentabilidad 2025, la inversión se enfocó en iniciativas de acceso al agua, desarrollo comunitario y mejora del entorno, particularmente en zonas donde la disponibilidad del recurso representa un riesgo tanto social como operativo.La compañía señaló que estos recursos forman parte de su estrategia para mitigar riesgos en sus áreas de influencia, al tiempo que busca garantizar condiciones sostenibles para su operación en el largo plazo.Entre las acciones destacadas se encuentran programas de reabastecimiento de agua, conservación de cuencas y proyectos comunitarios orientados a mejorar infraestructura básica y acceso a servicios.Este tipo de inversiones cobra relevancia para la industria cervecera, altamente dependiente del agua, ya que cinco de las siete plantas de la empresa en México se ubican en zonas con estrés hídrico, lo que eleva la presión sobre comunidades y autoridades locales.Además del impacto social, la firma integra estas acciones como parte de su estrategia de negocio, al reducir riesgos reputacionales, regulatorios y de continuidad operativa.En paralelo, la empresa impulsó iniciativas de desarrollo económico local, incluyendo programas de capacitación y emprendimiento, así como acciones para fortalecer la inclusión y diversidad en las comunidades donde tiene presencia.El informe también destaca que la compañía mantiene un avance en su meta de balance hídrico, con proyectos que permiten devolver agua a las cuencas, lo que complementa la inversión social realizada.Heineken México subrayó que, en el entorno actual, la sostenibilidad y la relación con las comunidades se han convertido en factores clave para la viabilidad de largo plazo de las empresas, particularmente en sectores intensivos en recursos naturales.Uno de los principales avances se dio en el uso de agua, insumo crítico para la industria cervecera, donde logró un consumo promedio de 2.26 hectolitros por hectolitro producido, por debajo de sus metas globales.