El 95% de esa cerveza que disfrutamos en una terracita al sol es agua. En este Día Mundial del Medio Ambiente 2025, a nadie se le escapa la importancia de un recurso tan precioso como el agua, la necesidad imperiosa de cuidarla. Heineken España ha convertido ese objetivo, su protección, en un propósito primordial de la empresa; tanto, que solo en 2024 ha logrado retornar a las cuencas hidrográficas más agua de la que contienen todas las cervezas y sidras que fabrican al año: unos 2.200 millones de litros, el equivalente a unas 900 piscinas olímpicas. ¿Y en qué se traduce la abstracción de tan enorme cifra? En algo muy tangible: en la recuperación, gracias a sus actuaciones, de humedales que son patrimonio natural español como los de Doñana (Huelva), el Jarama (Madrid) y la Albufera (Valencia).
Se trata de ecosistemas amenazados, y los episodios de sequía son cada vez más frecuentes. Su salvación significa mucho más que la preservación de paisajes espectaculares: actúan casi como termómetros de la salud medioambiental del país. Si se frena su desertización, se enriquece el suelo y pacen ahí animales, esa biodiversidad ayuda a reducir la emisión de dióxido de carbono (CO₂) a la atmósfera. Son zonas clave para el futuro, y la vuelta del agua significa la vuelta de la vida. Heineken España se ha propuesto reforestarlos y mitigar sus problemas hídricos.






