Felicidades por haber sobrevivido a otro curso más. Quizá ha sido el primero de muchos o quizá ya llevas unos cuantos años en la rueda del hámster escolar. En cualquier caso, las puertas del cole están cerradas a cal y canto y así seguirán hasta septiembre. Y no, no vale intentar que los niños se cuelen y que una vez dentro del recinto les toque cuidarlos a los profesores que están preparando el próximo curso o cerrando todo el papeleo de este. Cuando subes a la colina con la bandera blanca de la conciliación y pides ayuda para compaginar vida laboral y vacaciones escolares, al rescate llegan abuelos, casales, campamentos, academias de todo tipo y temática…Por si te animas a probar por primera vez los campamentos, ya sea porque te lo pide tu hijo o porque ves que es la mejor opción para que conozca nuevos amigos, aquí te traigo un decálogo de consejos útiles para esos primeros días fuera de casa. Así procuraremos que la transición de la intensidad escolar al Gran Hermano veraniego de 24 horas fuera de casa y rodeado de (nuevos) compañeros de su edad sea plácida, agradable y, ya puestos, fabulosa. 1. Elegid juntos el campamento. Dentro de las opciones que sean viables por días, precios y logística familiar, que sea tu hijo el que decida o tenga voz y voto. Por supuesto, puedes hacer una selección previa que cumpla tus criterios, pero permite que el que va a estar allí días tenga poder de elección y no lo sienta como el que lo envían a la mili o al internado. Con 10 minutos de buscar por internet te salen un montón de posibilidades, y si, por ejemplo, tu crío odia el deporte, no lo mandes a un campamento deportivo para que se curta. Recuerda que son sus vacaciones, no un exilio forzoso.2. Preparad juntos el equipaje. Que se lleve toda su ropa preferida, todos sus “por si acaso” que le den tranquilidad (ya sean peluches, linterna, libros o el mando del Blu-ray). Asegúrate de que todo lleva su nombre y hazle entender también que cualquier cosa que sale de casa puede romperse, estropearse o perderse. Además, mira si hay normas respecto a los aparatos electrónicos y no permitas que lleve nada camuflado o escondido, que esto no es la cárcel, sino unos días de aventura lejos de casa.3. Ponle ropa y zapatos que ya haya usado y que sepas que no le dan calor, que no le pican, que no le rozan… Cuantas menos variables de incomodidad puedan producirse, mejor estará en el campamento.4. Prepárale alguna sorpresa en la maleta, ya sea una notita, un regalito, alguna chuchería que le guste... Si ya está feliz, cuando abra la maleta y encuentre la sorpresa le supondrá un plus agradable. Y si está en modalidad llanto desatado, para él será recuperar un trocito de su hogar.5. Acostúmbrale a dormir fuera de casa y sin vosotros. Una pijamada con los abuelos, los tíos o algún amigo cercano servirá para que vea que puede sobrevivir y ser feliz lejos de su cama y de su rutina. Porque si la primera vez que hace el cambio es en el propio campamento y no le acaba de fascinar la experiencia, estará triste o enfurruñado todo el tiempo del campamento (y no querrá repetir nunca más). 6. Enséñale a usar el comodín del público y pedir ayuda a los monitores. Puede acudir a ellos en todo momento, tanto si se siente triste como si tiene dudas o miedos. Si hay alguna urgencia, ellos lo sabrán resolver. 7. No le vendas la moto de que a la mínima inconveniencia llegarás tú en helicóptero a rescatarlo de allí porque eso no va a pasar. No necesitas que tu hijo esté mirando la puerta constantemente a la primera decepción que encuentre, porque tampoco lo sacas del cole cada vez que no está a gusto. 8. Fíate del personal profesional que estará con tu hijo. Cualquiera puede tener un pensamiento intrusivo, sobre todo si ve según qué programas de tele muy catastrofistas, pero, al final, hay un montón de adultos responsables involucrados en el proceso y tú habrás buscado un campamento con solvencia contrastada. En internet pueden comprarse reseñas favorables, pero si algo suena en redes son padres enfadados o decepcionados, y algo te habría llegado, a poco que busques bien. Los responsables se dedican a esto, llevan tiempo haciéndolo y tratan todo el tiempo con niños de la edad de tu hijo que pasan más o menos por lo mismo. Para vosotros quizá es la primera vez, pero ellos ya saben cómo reaccionar ante todo.9. A tu hijo adelántale el programa o el calendario del campamento, para que pueda situarse, porque muchas veces los niños no llevan reloj ni tienen mucho concepto del tiempo. Si tiene ansiedad por separación, le ayudará saber que pasados ciertos momentos temporales que ya conoce podrá volver a casa.10. No montéis un drama en la despedida. Niños y adultos tendréis momentos de morriña y de dudas, pero si tú le transmites tu inseguridad y le subes al autocar o lo dejas en el campamento, el crío se queda con el malestar. Dale un fuerte abrazo y buenos deseos de que disfrute mucho y en nada os volvéis a reencontrar.Y tú, ¿tienes algún truco para los campamentos que quieras compartir? Te leo en comentarios.
Primer campamento de verano: guía de supervivencia para niños y padres
Hacer la maleta juntos, enseñarle a pedir ayuda y otras recomendaciones para afrontar los primeros días lejos de casa y convertir la experiencia en una aventura positiva para toda la familia










