Actualizado S�bado,
junio
00:49Entre la sorpresa, la perplejidad, la calma, la incomprensi�n y la espera. As� podr�a definirse el estado de �nimo entre los grandes bancos nacionales despu�s de constatar que el negocio hipotecario que desarrollan, uno de los pilares de su estrategia comercial por lo que supone para captar y fidelizar clientes, est� en el objetivo de los supervisores espa�oles coincidiendo con la mayor crisis de acceso a la vivienda que se ha dado nunca en el pa�s.La batalla que han librado durante los tres �ltimos a�os por conceder cr�dito para la compra de vivienda es el origen de buena parte de las dudas que hay sobre el tablero. La competencia entre las entidades no s�lo les ha llevado a ofrecer unos precios que son los m�s bajos de Europa, s�lo por detr�s de Malta y Bulgaria, sino que esa pugna tambi�n activ� las alarmas en los cuarteles generales de la Comisi�n Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y del Banco de Espa�a. Aunque por motivos muy diferentes y desde perspectivas totalmente distintas: una por posible concertaci�n comercial y el otro por si esa competici�n les ha llevado a relajar en exceso los criterios prudenciales para la concesi�n de financiaci�n.En las entidades se analiza la situaci�n con cautela pero tambi�n con tranquilidad. Consideran que ni una cosa ni la otra concluir� en actuaciones que puedan perjudicar al sector porque aseguran que en estos a�os su comportamiento se ha ajustado a la normativa, sus estrategias no han descuidado la valoraci�n del riesgo y el problema del mercado residencial no tiene que ver con la falta de financiaci�n bancaria, sino con la escasez de oferta de vivienda y sus elevados precios.As� las cosas, nadie quiere pronunciarse abiertamente sobre el expediente en marcha de la CNMC. Temen, ir�nicamente, que sus declaraciones puedan resultar imprudentes. El regulador de la competencia sospecha que se ha podido dar colusi�n entre las principales entidades cotizadas del Ibex 35 y ha incoado un expediente por si las manifestaciones p�blicas de sus directivos hubieran incurrido en pr�cticas contrarias a la libre competencia. La investigaci�n se dio a conocer el �ltimo d�a de Cani Fern�ndez como presidenta de la CNMC, de modo que ahora ser� su probable sucesor, Juan Jos� Ganuza, quien tendr� que llevar el proceso a t�rmino en un plazo m�ximo de 24 meses.Entre los bancos afectados -BBVA, Santander, Caixabank, Sabadell, Bankinter y Unicaja- descartan preocupaci�n jur�dica y aseguran que en las declaraciones de los directivos s�lo hay un af�n por responder a las preguntas de los periodistas cuando las formulan. En las ruedas de prensa del sector es habitual preguntar por la marcha de esta rama de negocio, habida cuenta de que se trata de uno de sus principales focos y de la guerra hipotecaria que han librado durante meses."Los bancos damos hipotecas porque tenemos que darlas, fidelizan y evitan que el cliente se marche a otra entidad, pero en Espa�a no son rentables", explican desde una de los principales grupos financieros del pa�s. "Se ha generado mucho ruido artificial", "no es el primer expediente que abre la CNMC y muchos se han archivado", comentan desde otras dos grandes entidades nacionales. Incluso la AEB, la principal patronal bancaria del pa�s, a trav�s de su presidenta, Alejandra Kindel�n, ha salido al paso de las dudas y ha asegurado esta semana en Santander que las entidades "cumplen a rajatabla la normativa general, y en particular, la de competencia".Limitar las hipotecasLo del Banco de Espa�a es diferente. El supervisor lleva casi dos a�os advirtiendo de la posibilidad de establecer criterios para restringir la concesi�n de hipotecas y evitar la formaci�n de una burbuja financiera como la de 2007, pero es ahora cuando est� acelerando los trabajos para concretarlos.Se trata de un proceso que viene instigado por Europa, donde la mayor�a de los pa�ses ya han incorporado medidas similares a sus sistemas financieros. S�lo Espa�a e Italia se resisten. Tambi�n otros organismos internacionales como el FMI han reclamado al regulador bancario espa�ol medidas concretas tras apreciar una "relajaci�n" en los criterios de concesi�n de pr�stamos de los bancos.Los bancos, por su parte, niegan ning�n tipo de relajaci�n. Por el contrario, defienden que aprendieron bien la lecci�n en la �ltima crisis y que durante estos a�os han sido muy prudentes a la hora de evaluar los criterios de riesgo de sus clientes. Alegan tambi�n que se venden muy pocas hipotecas por encima del 80% del valor de tasaci�n de una vivienda y que los niveles de morosidad est�n tan contenidos que se mantienen en niveles hist�ricamente bajos, de manera que no creen que la actuaci�n del Banco de Espa�a vaya a concretarse en medidas reales en el corto plazo.Para la instituci�n que gobierna Jos� Luis Escriv� es un ejercicio de funambulismo y como tal lo est� abordando, porque el organismo teme que una medida que restrinja la concesi�n de hipotecas acabe elevando las dificultades que ya de por s� tienen colectivos como los j�venes, los migrantes o las familias m�s vulnerables para acceder a una vivienda en propiedad. "En caso de una eventual adopci�n de estas medidas, es importante una calibraci�n cuidadosa y flexible que permita maximizar los beneficios en t�rminos de estabilidad financiera minimizando sus efectos colaterales", recoge el �ltimo Informe Anual publicado hace unos d�as por el Banco de Espa�a.En la comparecencia de Escriv� en el Congreso de los Diputados para dar cuenta de dicho informe, el propio gobernador abund� en esa dicotom�a. "Pr�ximamente publicaremos una monograf�a sobre la posibilidad de poner l�mites a criterios de concesi�n de hipotecas y lo vemos como un dilema, un binomio entre eficiencia y eficacia", dijo esta semana. Tambi�n lanz� un gui�o de calma al sector financiero: "No tenemos previsto activar estas medidas en este momento".












