Mientras José Luis Ábalos y Koldo García se quedaban en el Tribunal Supremo para volver a dormir a la prisión con una condena durísima, superior a las de muchos asesinatos, Víctor de Aldama salía feliz y libre por la puerta del tribunal y se paraba para mostrar ante la prensa su alegría y lanzar una frase que no pasó desapercibida en el mundo político y especialmente en el Ejecutivo: “Estoy satisfecho con la sentencia, y espero que con ella los que vienen detrás colaboren”. Un ministro tiene una interpretación muy clara de la sentencia que exonera prácticamente a Aldama, el corruptor confeso, que le permite incluso no devolver el dinero que logró con esa corrupción y no pagar la multa de 3,7 millones de euros que pedía la Fiscalía. “Aldama se va de rositas y tanto el tribunal como él lanzan un mensaje claro: invitan a todos los demás implicados en otros casos a declarar contra el Gobierno, aunque no sea verdad. Y eso es muy grave”, señala. En el Ejecutivo están pensando así en Julio Martínez, el principal implicado en el escándalo que afecta al el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, en Leire Díez —investigada por un caso de espionaje que afecta al PSOE— o en el propio Santos Cerdán, ex secretario de Organización y que podría hacer mucho daño a la imagen de Pedro Sánchez si se volviera contra él judicialmente.00:41Aldama reacciona a la sentencia: "La colaboración en este país sirve"El comisionista Víctor de Aldama, a su salida del Tribunal Supremo.Foto: Rodrigo Jiménez (EFE) | Vídeo: IMÁGENES CEDIDAS POR LA SEXTAEl Gobierno acusa el golpe político de la primera sentencia firme por un grave escándalo de corrupción en el seno del Ejecutivo de Pedro Sánchez, y que condena a 24 años nada menos que al que fuera durante varios años su mano derecha, José Luis Ábalos. Sánchez y los suyos intentan defenderse con la idea de que ya abrieron expediente de expulsión del PSOE de Ábalos y le pidieron el acta incluso mucho antes de que estuviera imputado, pero lo cierto es que nadie niega el coste político que tiene este golpe que además llega a las puertas de un debate decisivo este miércoles en el Congreso. Condenas excesivasPero además de la condena de Ábalos, que la mayoría de los miembros del Ejecutivo consideran absolutamente excesiva —Óscar Puente, ministro de Transportes, recordó en X que Montserrat González, la asesina a sangre fría de Isabel Carrasco, una política de León a la que le descerrajó tres tiros al plena luz del día, fue condenada a 22 años, dos menos que el exministro socialista—, lo que más ha llamado la atención en La Moncloa es la bajísima pena para Aldama, muy inferior incluso a la que pedía la Fiscalía y que sobre todo no implica ni siquiera devolver una parte del dinero en forma de multa, sino que bastará con unos indefinidos “trabajos para la comunidad”. Aldama es un multimillonario implicado en otra causa de un fraude de hidrocarburos de más de 200 millones de euros. El hecho de que Aldama esté libre y cargando contra Sánchez en varios medios, especialmente con vínculos con la ultraderecha, tiene especialmente indignado al Gobierno.El más claro que el ministro Puente, que suele ser la punta de lanza del Gobierno y el PSOE pero también es una persona de absoluta confianza del presidente, con lo que tampoco es un outsider que vaya por libre, sino que suele transmitir de forma muy directa el sentir general dentro de La Moncloa. “Lo veis, niños? Si cometéis delitos, pero luego os portáis bien y ‘colaboráis’, el perdón se abrirá paso y con que nos presentéis un informito de nada, ni entráis en prisión. Es un sentencia tremendamente aleccionadora”, escribió Puente con sarcasmo en X, mostrando la indignación del Gobierno por ese mensaje a los demás implicados en casos, esto es: si cargan contra el Ejecutivo o contra Sánchez, como ha hecho Aldama, recibirán un trato exquisito. Puente ya dijo hace dos semanas que hay una operación para derribar al Gobierno “con métodos no democráticos” y esta nueva declaración está en esa línea. Montse Mínguez, la portavoz del PSOE, fue en la misma línea, aunque alejándose totalmente a Ábalos y Koldo García. “Quien la hace, que la pague, por supuesto. Pero 24 años para Ábalos. 19 años para Koldo. 4 años para el cabecilla, Aldama, que evita la cárcel porque así lo pidió el PP. ¿Sale a cuenta ser corruptor en España? Porque, sinceramente, cuesta entenderlo”, sentenció.00:24Óscar Puente le parece desproporcionada la sentencia "como a cualquier que tenga ojos en la cara"Óscar Puente, en una imagen de archivo.La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, también se mostró “sorprendida” por la baja pena para Aldama. “Me causa mucha sorpresa que el corruptor hoy no ingrese en prisión. Estoy absolutamente sorprendida. Lo digo en un país en el que todavía no tomamos medidas contra quienes facilitan la corrupción, que son los corruptores”. A partir de ahí, Díaz reprochó al PP que en vez de criticar la corrupción no apoye al Gobierno para combatirla con leyes. “Ese PP que hace escasos días hemos presentado en el Congreso de los Diputados la creación de la primera agencia pública anticorrupción, como recomienda el GRECO, y las tres derechas han votado en contra de esa agencia que previene la corrupción. Creo que queda muchísimo por hacer. Medidas para los corruptores, esos de los que nunca hablamos”, remató. Otros socios, como Gabriel Rufián, de ERC, también apuntaron en esa línea pero en su caso además lanzó un mensaje directo a Sánchez para que se plantee el adelanto electoral si no es capaz de sacar reformas adelante: “Lo de Aldama es un mensaje para Julio Martínez, Leire y otros: si colaboras, libras. Concretamente, tres años menos por cada programa de Horizonte. Dicho esto, ¿aguantar para qué? ¿Qué contenido tiene lo que queda de legislatura? Gobernar es legislar no resistir", escribió en X.Mientras Sánchez mantiene silencio y prepara su comparecencia en el Congreso el miércoles, en la que esta condena a Ábalos tendrá un papel importante porque la oposición va a intentar explotarla al máximo, el Ejecutivo acusa el golpe pero señala en privado que este caso ya hizo todo el desgaste y estaba descontado que Ábalos sería condenado. Lo que no asume el Gobierno es que esta condena deba dar origen a más dimisiones o a un adelanto electoral como pide el PP. “Feijóo intenta darle un aura de crisis institucional cuando esta sentencia la dábamos por descontada. Ya hemos pedido perdón muchas veces por este caso, apartamos a Ábalos mucho antes de estar imputado, creemos que este caso está descontado, no requiere una reacción institucional”. Sánchez, según su entorno, tratará de explicar el miércoles que en realidad toda la corrupción a su alrededor es un mismo caso, un mismo grupos de personas con varias derivadas: Ábalos, Cerdán, Koldo, Leire, Aldama...
El Gobierno cree que el Supremo envía un mensaje para que los implicados declaren contra el PSOE
El Ejecutivo acusa el golpe de la sentencia del ‘caso Koldo’ pero se indigna ante un corruptor que “se va de rositas”















