El juez considera que el riesgo de fuga no se da con la “indispensable intensidad” necesaria para enviar a la cárcel al exasesor de Ábalos

Koldo García ha salido esta mañana del despacho de su abogada en dirección al Tribunal Supremo cargado con una gran mochila roja y negra. Cuando varios periodistas que lo esperaban en la puerta le han preguntado si en la bolsa llevaba enseres personales por si el juez le mandaba a prisión, el antiguo asesor del exministro José Luis Ábalos ha contestado: “Hombre precavido vale por dos”. Casi cuatro horas más tarde, García ha abandonado el Supremo por la misma puerta que entró y la mochila en la mano después de que el magistrado Leopoldo Puente haya acordado mantenerle en libertad. Aunque el instructor considera que el riesgo de fuga “no puede nunca descartarse” teniendo en cuenta de la “gravedad” de los delitos que se le atribuyen a García, ese riesgo no se da “con la indispensable intensidad” como para que esté justificada la prisión preventiva.

Esta era la cuarta cita de Koldo García ante el magistrado Puente. El antiguo asesor ministerial se ha acogido a su derecho a no declarar y no ha contestado a las preguntas del juez, las defensas y las acusaciones. Tanto él como su abogada, Leticia de la Hoz, han alegado que no han tenido acceso a los dispositivos electrónicos que intervino la Guardia Civil durante el registro de su domicilio, cuya devolución ha reclamado su defensa tanto en la Audiencia Nacional como en el Supremo, pero los jueces lo han rechazado porque la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil los sigue analizando. La defensa ha explicado que consideraba que García no debía declarar porque la imposibilidad de acceder a esos dispositivos le situaba en situación de “desigualdad” respecto a la Fiscalía o la Guardia Civil.