Actualizado Lunes,

junio

22:50Jos� Luis �balos y Koldo Garc�a tuvieron la firme convicci�n de que el PSOE y el Gobierno iban a ayudarles en su calvario judicial desde la noche en que Santos Cerd�n irrumpi� en la casa del ex ministro de Transportes en Rivas Vaciamadrid. El ex secretario de Organizaci�n acudi� al domicilio de �balos s�lo tres d�as despu�s de la detenci�n del asesor ministerial, en febrero de 2021. Dej� claro que estaba all� para trasladar un mensaje de parte de Moncloa y que si �balos, y por extensi�n Koldo, permanec�an alineados con la c�pula del partido, les garantizar�an un sustento, el pago de sus abogados y la protecci�n del aparataje institucional.�balos estaba entonces en shock, todav�a al margen de las incipientes pesquisas, pero sabedor de que si se hab�a abierto el mel�n de su colaborador y del empresario V�ctor de Aldama, era cuesti�n de tiempo que fuera el siguiente. Sin embargo, si exist�a una remota posibilidad de quedar al margen o minimizar los da�os que pudiera sufrir pasaba por mantenerse en el per�metro de protecci�n gubernamental.Por eso accedi� a la cita y escuch� atentamente a Cerd�n. Tal y como desvel� EL MUNDO, �ste le puso sobre la mesa un contrato en una consultora pr�xima al PSOE, art�culos pagados para la Fundaci�n Avanza y hasta tres tertulias televisivas. Al mismo tiempo, le garantiz� que el coste de los abogados en el que tuviera que incurrir ante una eventual imputaci�n correr�a a cuenta de la formaci�n. Los detalles de esa propuesta fueron perfilados antes en una reuni�n en Ferraz a la que asistieron colaboradores directos del l�der socialista.Quien entonces era mano derecha del presidente del Gobierno s�lo le ped�a a cambio a �balos que dejara el acta de diputado para que el PSOE, que ya se la hab�a requerido p�blicamente, salvara su posici�n de cara a la galer�a. Pero tambi�n que suscribiera un pacto de caballeros por el cual guardar�a silencio sobre los m�ximos responsables del partido, el primero sobre �l mismo. �balos grab� la conversaci�n con un m�vil del Congreso a trav�s de su pareja, que presenci� la escena, escuch� la propuesta y ha intentado sin �xito recuperar la grabaci�n desde entonces. Tambi�n conserv� mensajes de m�vil en los que Cerd�n hac�a referencia de manera directa y expl�cita a la oferta.Su respuesta fue ambigua. No renunciar�a al acta, que conceb�a como su principal escudo protector ante una m�s que previsible citaci�n como investigado as� como su principal fuente de ingresos. Pero no abrir�a fuego contra el presidente convencido de que el Ejecutivo saldr�a en su ayuda m�s pronto que tarde. Le tranquilizaba en cierta medida que el propio Pedro S�nchez le hab�a trasladado meses antes, en una reuni�n secreta en La Moncloa a la que acudi� en coche oficial y sin pasar por el registro de entrada, que su principal problema hab�a sido Koldo, que �ste le hab�a hecho �mucho da�o� y que hab�a en marcha una investigaci�n contra su antiguo ayudante. Si el jefe del Ejecutivo le confesaba en esos t�rminos unas pesquisas secretas es que �l, quer�a pensar, iba a quedar claramente aparte. O eso quer�a pensar.Pero quien s� que hab�a sido ya arrestado y dispon�a de la condici�n de investigado era un Koldo Garc�a que fue la sombra del ex ministro durante los �ltimos a�os y que no dud� en trasladar inmediatamente a la c�pula del PSOE que si la ayuda a su familia no llegaba, �l tendr�a menos muchos miramientos que su antiguo jefe. Porque �l, Koldo Garc�a, era alguien �capaz de partir las piernas� a un enemigo. Traslad� decenas de mensajes a la direcci�n del partido, mantuvo citas clandestinas con mandos intermedios, y reclam� de forma reiterada �sentido com�n� para que su mujer y su hija pudieran tener un sustento. Ya se lo advirti� a �balos en una reuni�n que �l mismo grab� pocos meses antes de su detenci�n, el 23 de noviembre de 2023. Pidi� a su antiguo jefe que le trasladara a Cerd�n el siguiente mensaje: �O hablas con Koldo o nos vamos a meter en un l�o, gilipollas (...) Como me joda, yo tambi�n s� joder�. El antiguo portero de discotecas se fue impacientando con el paso del tiempo y la formaci�n intent� aplacar a ambos enviando a la fontaneraLeire D�ez a negociar.La ex militante ahora tambi�n investigada, que se lleg� a reunir con �balos en el despacho de su antiguo abogado, le prometi� que todo ir�a bien, que el Gobierno trabajaba para anular la causa, y que, eso s�, fuera fiel a la omert�. El ex ministro la recibi� conocedor de la relaci�n de D�ez con Cerd�n, aunque se mostr� esc�ptico tras los primeros contactos. ��Pero vamos a ver, d�nde va esta Leire con su guitarra de pl�stico?�, advert�a con socarroner�a y enorme prevenci�n sobre el �xito de las gestiones. Koldo le dio, sin embargo, un voto de confianza y lleg� a impulsar denuncias contra el registro de su casa. Alud�a a la desproporci�n empleada por una Guardia Civil que acudi� con cascos y escudos animado a que la nulidad estaba al caer porque el Ministerio P�blico les echar�a un cable.�balos lanz� un primer aviso en este diario en febrero de 2025 que acabar�a resultando premonitorio. �Soy el cortafuegos del PSOE para que no afecte a nadie m�s, pero el caso va a escalar�. A�adi� que hab�a tenido �una lealtad� con el presidente �que nadie entiende� y se revolvi� por primera vez contra los subordinados de S�nchez que se desataban contra �l. �Las medallas en el partido se las pone uno por hechos propios, no a costa de entregar tributos a los dioses�, se gir� en direcci�n a Mar�a Jes�s Montero o Patxi L�pez. Al mismo tiempo intent� encapsular la responsabilidad de los esc�ndalos en Koldo: �Era un hombre amable, bondadoso, noble y colaborador, pero se mov�a mucho m�s de lo que imaginaba yo�.Los meses siguientes fueron vertiginosos. Este diario revel� sus comunicaciones secretas con el presidente, que le arrop� tras su destituci�n y mientras se desarrollaba la investigaci�n judicial, y cay� estrepitosamente Santos Cerd�n. Quien fuera su abogado ah�, Jos� An�bal, le aconsej� entregar el acta, colaborar con la Justicia y poner en marcha un gabinete de control de da�os. Tras una reuni�n del letrado con el fiscal jefe Anticorrupci�n, Alejandro Luz�n, Koldo frustr� el plan, bajo la insistencia de que el Gobierno acabar�a ech�ndoles una mano y que s�lo hab�a que tener �paciencia, que es la madre de la ciencia�, repet�a machaconamente. �Jos� ma�ana no va a declarar�, le espet� Koldo a un estupefacto An�bal delante de �balos horas antes de que realizase hace ahora un a�o la primera confesi�n. El letrado se levant� de la mesa y se march� mordi�ndose la lengua.El espejismo de la salvaci�n gubernamental se prolong� algo m�s en el tiempo sin el menor fundamento y se fue disipando hasta que la �ltima tabla a la que aferrarse pasaba por que no exist�an precedentes de que un diputado fuera encarcelado en Espa�a. O de que era mejor seguir as� que provocar un enfrentamiento fratricida con Koldo, custodio de los secretos m�s insondables.Pero todo se acab� en noviembre, cuando ambos fueron encarcelados para iniciar una traves�a similar a la de los cabecillas de la G�rtel hace m�s de una d�cada, que tambi�n so�aron con una intervenci�n salvadora del Gobierno del PP. Hace s�lo unos d�as, el empresario Francisco Correa -12 a�os en prisi�n- reflexionaba en voz alta en un almuerzo con amigos: �He sido un idiota, ten�a que haber hecho lo mismo que V�ctor de Aldama. Que no se enga�e nadie, lo m�s importante es pasar el m�nimo posible de tiempo en la c�rcel�.