La prisión provisional para el que fuera alto cargo socialista, acusado de corrupción, condiciona gravemente la acción del Gobierno

El exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ingresó este jueves en prisión provisional junto con su asesor personal, Koldo García, dentro del proceso contra ellos por una trama de corrupción que operó presuntamente desde el propio ministerio. La mera enumeración de sus cargos en el partido y en el Ejecutivo da una idea de la excepcionalidad del caso y de su corrosivo impacto político. Ábalos es el quinto exministro en toda la democracia que entra en la cárcel y el primer diputado en activo que lo hace.

La imagen de José Luis Ábalos en Soto del Real es aún más dañina para el Gobierno de Pedro Sánchez que la de Santos Cerdán, quien le sucedió en el cargo de secretario de Organización a partir de 2021, cuando el primero fue apartado de sus cargos por razones aún sin aclarar. Pese a su destitución, nada borra el hecho de que Ábalos se sentó en el Consejo de Ministros y manejó el mayor presupuesto público de España. Ni que tras el cese repitió como diputado por Valencia. Hoy está acusado de seis delitos, entre ellos cohecho, tráfico de influencias y malversación.