Madrid (EFE).- Tras cinco meses en prisión preventiva, el exministro de Transportes y exdirigente socialista José Luis Ábalos toma esta semana la palabra en el Tribunal Supremo para defenderse de las acusaciones de corrupción por las que la Fiscalía pide 24 años de cárcel para él.
Llega el turno de los acusados en el juicio que también sienta en el banquillo al exasesor ministerial Koldo García y al reconocido comisionista Víctor de Aldama, acusados junto al exministro de concertarse para amañar contratos de mascarillas adjudicados por organismos dependientes de Transportes a cambio de comisiones.
Pero no será hasta el miércoles cuando los tres se sienten ante el tribunal para dar su versión. Antes, desfilarán por el Supremo una decena de agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que desglosarán el lunes las principales claves de la investigación.
Tras diez sesiones sentado tras sus abogados, en las que algunas sonrisas del inicio del juicio han ido dando paso al gesto serio, Ábalos tratará de sacudirse en su declaración la acusación de trato de favor al empresario De Aldama a cambio de mordidas, y del supuesto enchufe de varias mujeres relacionadas con él en empresas públicas.








