El exministro José Luis Ábalos a su llegada este jueves al Tribunal Supremo. EFE/Javier Lizón

Madrid (EFE).- El exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García afrontan este jueves la posibilidad de entrar en prisión parapetados en una aparente estrategia común de advertencia al Gobierno de las revelaciones que pudieran hacer si eso sucede y deciden colaborar con la justicia para tratar de recuperar su libertad.

Ese primer aviso ha sido la publicación de la existencia de una presunta reunión entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de Bildu, Arnaldo Otegi, para pactar la moción de censura contra Mariano Rajoy, y que en círculos políticos se ha interpretado como el toque de atención que han lanzado al Gobierno de lo que podría suceder si finalmente van a prisión.

Veinticuatro horas antes de comparecer ante el juez del caso Koldo en el Supremo, Ábalos afirmaba, como había hecho Koldo García el día antes, que esa reunión existió, en contra de lo manifestado por Sánchez y Otegi, quienes han sostenido que es todo mentira.

Pero Ábalos ha dado un paso más y ha respondido a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, por llamarle «golfo» con un mensaje en redes sociales que sugiere una irregularidad cometida en pandemia: «Quizás usted nos debería aclarar si la vivienda asignada para los ministros y ministras, y sus familias, podía ser usada por otras personas sin derecho a ello».