Editorial Expansi�nActualizado 23
JUN.
2026 - 12:28El presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, junto al entonces ministro de Fomento, Jos� Luis �balos, tras la sesi�n del control celebrada en el Congreso el 31 de octubre de 2018.EXPANSIONEl Tribunal Supremo considera probado que �balos se lucr� aprovechando su posici�n institucional.La demoledora sentencia del Tribunal Supremo que condena a Jos� Luis �balos a 24 a�os de c�rcel por los delitos de organizaci�n criminal, cohecho, malversaci�n y tr�fico de influencias certifica de forma definitiva la quiebra de la promesa regeneradora con la que Pedro S�nchez lleg� al poder en 2018. Precisamente, fue el propio �balos el encargado de defender desde la tribuna de oradores del Congreso la moci�n de censura presentada contra Mariano Rajoy bajo el argumento de que era urgente poner fin a la corrupci�n institucionalizada. Pues bien, seg�n ha quedado probado en el juicio, desde que comenz� a formar parte del Gobierno y aprovech�ndose de su posici�n institucional como ministro de Transportes y secretario de organizaci�n del PSOE, el entonces n�mero dos de S�nchez en el partido lider� una "organizaci�n criminal jerarquizada para buscar un lucro personal". Esa operativa ilegal se aceler� con la llegada de la pandemia del Covid a nuestro pa�s, una coyuntura cr�tica que fue aprovechada por la trama de �balos para cobrar sobornos a cambio de contratos para el suministro de mascarillas y material sanitario a la empresa representada por el nexo corruptor, V�ctor de Aldama. �ste, sin embargo, ha visto reducida sensiblemente la condena que ped�an las acusaciones para �l por la atenuante de confesi�n y se beneficiar� adem�s de la suspensi�n de la misma al haber colaborado de manera decisiva para el esclarecimiento de los delitos. Un procedimiento habitual y fundamentado por los jueces en la dificultad de perseguir estos delitos a falta de delatores cuando fallan todos los controles p�blicos, pero que fue utilizado por los portavoces de La Moncloa para criticar al Alto Tribunal y desviar el foco de la primera condena firme al entorno pol�tico de S�nchez, que atesora una decena de investigaciones judiciales en curso por corrupci�n. La condena de �balos es la m�s severa recibida por un exministro en la historia democr�tica de nuestro pa�s, lo que da la medida de la gravedad de los hechos juzgados. El auto del Supremo asume casi �ntegros los argumentos de la Fiscal�a Anticorrupci�n, especialmente su denuncia sobre la quiebra de la confianza ciudadana que provocan estos comportamientos escandalosos, en un momento de m�ximo descr�dito del Ministerio P�blico a ra�z de la condena al ex fiscal general del Estado �lvaro Garc�a Ortiz por haber puesto la instituci�n al servicio de los intereses partidistas del Ejecutivo.Opini�nEditorialPol�ticaPedro S�nchezTribunal Supremo











