José Luis Ábalos y Santos Cerdán, los dos últimos secretarios de Organización del PSOE, y Koldo García, el hombre de confianza de ambos, integraron supuestamente durante al menos un trienio (2018-2021) una trama delictiva que se enriqueció con el amaño de obras públicas, según el último informe elaborado por la UCO de la Guardia Civil. Los tres declaran como imputados en el Tribunal Supremo (Ábalos y Koldo, el lunes, y Cerdán el día 30) con el temor de acabar en la cárcel, según indican a EL PAÍS fuentes jurídicas próximas a la defensa de los implicados. “El instructor y la Fiscalía Anticorrupción”, señalan estas fuentes, “podrían apreciar riesgo de fuga o de destrucción de pruebas”.
Ábalos, Cerdán y García se han cruzado acusaciones de haber cometido graves actos de corrupción y lo han hecho por primera vez desde que estalló el escándalo. Ninguno de los tres, de momento, acredita o sugiere que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, conociera estos hechos o que el PSOE se financiara ilegalmente con parte de las mordidas.
Cerdán ha trasladado a su entorno, según adelantó EL PAÍS, que aunque conoció la existencia de esa trama delictiva que amañaba contratos a cambio de comisiones ilegales, nunca organizó, ni dirigió ni participó en esas actividades ilícitas y que todo su error consistió en no denunciar esas prácticas.







