El informe entregado el pasado 5 de junio por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil al magistrado del Tribunal Supremo Leopoldo Puente, instructor del caso de corrupción en el que se investiga al exministro socialista José Luis Ábalos, incluye la transcripción de parte de las grabaciones que el exasesor de este, Koldo García, también imputado en la causa, hizo de las conversaciones que mantenía con dirigentes del PSOE, entre ellos el propio Ábalos y el secretario de Organización de los socialistas, Santos Cerdán. En algunas de ellas ―mantenidas por separado por Koldo con ambos según algunas fuentes, aunque otras apuntan a que también hay charlas entre los tres― se escucha supuestamente cómo hablan de amaños en la adjudicación de obras públicas y, en concreto, de la supuesta deuda que mantenían con ellos algunas de las empresas que habían sido beneficiados por sus gestiones a cambio del pago de comisiones, según ha adelantado la Cadena SER ―que cifra en 400.000 euros el importe de esas mordidas― y confirmado EL PAÍS en varias fuentes conocedoras del caso.

El informe de la UCO se ha incorporado a una pieza secreta del sumario en el que se empezó investigando las supuestas irregularidades en la compra de mascarillas y material sanitario por varias administraciones en lo peor de la pandemia, pero que en los últimos meses ha trascendido aquellas licitaciones bajo sospecha y alcanza a adjudicaciones de obra pública. De hecho, este documento policial ―sobre cuyo contenido se ha especulado mucho en las últimas semanas― precipitó que este martes el magistrado del Supremo ordenase el registro del domicilio en Valencia de Ábalos y las sedes de varias empresas y el domicilio de sus dueños en Navarra, Bizkaia, Granada, Valencia y Madrid, supuestamente beneficiadas por algunos de los contratos bajo sospecha.