La Fiscalía Anticorrupción, la Guardia Civil y el magistrado Leopoldo Puente, instructor del Tribunal Supremo, sostienen que existen indicios “consistentes” de que Santos Cerdán, actual secretario de Organización del PSOE; y su predecesor en el cargo, José Luis Ábalos, formaron parte de una presunta “organización criminal” dedicada al cobro de cientos de miles de euros en mordidas a cambio de adjudicaciones públicas. Uno de los últimos informes del instituto armado incorporado al sumario, firmado por la Unidad Central Operativa (UCO) y que propició una batería de registros el pasado martes (incluida la casa del exministro de Transportes en Valencia), perfila el supuesto papel desempeñado en la trama por los “implicados”. Algunos ya conocidos y otros que habían pasado más desapercibidos hasta ahora.

Santos Cerdán. El contundente informe de la UCO coloca en el punto de mira al ya dimitido secretario de Organización del PSOE. La Guardia Civil extiende las sospechas sobre el socialista hasta 2015, cuando era diputado autonómico en Navarra y, según recalcan los investigadores, comenzó a fraguar una relación con Koldo García, con Acciona y con Servinabar, dos de las empresas bajo sospecha. Pese a que aún no han podido indagar demasiado sobre la figura de Cerdán (debido a que estaba aforado hasta este jueves por ser diputado), los agentes subrayan que, al menos, “gestionó” 620.000 euros en mordidas que debieron percibir José Luis Ábalos y Koldo García.