Actualizado Martes,
junio
00:23Hay huidas que no nacen de la cobard�a, sino del instinto puro de supervivencia. Correr no siempre significa escapar; a veces, significa regresar al �nico lugar donde el ruido del mundo exterior se apaga por completo. Para Marta Sanahuja (Barcelona, 1980), ese santuario no ten�a puertas m�sticas ni altares sagrados: ten�a una encimera de m�rmol, el olor a az�car tostado de la cocina de su madre y un pu�ado de recetas que iba escribiendo y cocinando en los fogones de la que es la verdadera culpable de que hoy Marta Sanahuja sea Delicious Martha, la seva mare.Hoy el pa�s entero la conoce como Delicious Martha, una de las creadoras de contenido gastron�mico m�s influyentes de nuestra blogosfera y, m�s recientemente, la mirada fresca, rigurosa pero profundamente emp�tica que ha refrescado las cocinas de MasterChef en su �ltima temporada televisiva. Pero antes de los millones de reproducciones, de los focos cegadores del plat� y del reconocimiento un�nime, Martha era simplemente Marta. Una joven publicista atrapada en el engranaje implacable de las agencias, devorada por un �xito corporativo que, parad�jicamente, le vaciaba los pulmones.Nos conectamos a media tarde, sorteando los inevitables cortes de l�nea de una agenda que avanza a ritmo de v�rtigo. Al otro lado del tel�fono no hay un personaje impostado; est� la misma mujer que r�e a mand�bula batiente en sus v�deos cuando algo se desborda. Habla con el sosiego de quien ha bajado a los infiernos de la ansiedad y ha vuelto para contarlo con una tarta bajo el brazo.Si tuvieras que meter toda tu trayectoria dentro de un plato, �a qu� sabr�a? �Qu� ingredientes no podr�an faltar?�Guau! Qu� buena pregunta. Si fuese un plato salado, te dir�a sin dudarlo que vegetales, frutas... cosas muy frescas. Me considero una persona que ha sabido adaptarse a las circunstancias, que ha madurado intentando refrescarse constantemente para no quedarse anclada en lo que ya dominaba. Mira, cuando empec�, a m� me fascinaba el mundo de la fotograf�a culinaria, pero de repente se puso de moda el formato v�deo. �Qu� hice? Pues ponerme a hacer v�deos de recetas. Me encanta ese punto camale�nico. As� que s�: fruta, verdura y frescura. Adaptarse o morir. Esa capacidad para mutar la piel sin perder la esencia es, quiz�s, el hilo conductor de una biograf�a rota y reconstruida a base de vocaci�n tard�a. Porque la gastronom�a no siempre estuvo ah� como profesi�n, pero s� como refugio emocional.Siempre que hablas de la cocina, la dibujas como un espacio de encuentro. Si viajaras atr�s en el tiempo, �cu�l es el recuerdo gastron�mico m�s feliz que conservas de tu infancia?El domingo. Sin duda, llegar a casa de mis abuelos los domingos. Siempre com�amos all�. Ese momento m�gico de cruzar la puerta sobre las doce y media de la ma�ana, respirar el aroma que inundaba el recibidor y cotillear a ver qu� tocaba comer ese d�a, cu�l iba a ser el plato estrella. Tengo unos recuerdos maravillosos de la cocina de mis abuelos; all� se com�a incre�blemente bien y de ellos hered� much�simas de las recetas que hoy sigo haciendo. Ese instante de expectaci�n infantil es imbatible.�Y eras de esas ni�as que tiraban de la manga de los abuelos para meterse entre las ollas y ayudar a remover el guiso?�Para nada! En ese momento no me liaba a cocinar ni por asomo. Pero ojo, nunca fui una ni�a s�per sibarita. Me fascinaba probarlo todo. No era la t�pica ni�a caprichosa que apartaba las verduras o le pon�a pegas al plato, al contrario. Disfrutaba much�simo comiendo y devoraba cualquier sabor nuevo que me pusieran por delante.El paladar ya lo estaba entrenando, aunque las manos tardaran unos a�os m�s en ponerse a la obra.Antes del delantal, estuvo el asfalto. Marta Sanahuja se labr� un camino brillante en el sector de la publicidad. Ten�a lo que la sociedad etiqueta como "una carrera de �xito", pero el �xito corporativo a veces cobra un alquiler demasiado caro para la salud mental."Fue mi madre la que me dijo: "Oye, Marta, �si todo esto que cocinas y que fotograf�as con tanto mimo lo metes en un blog y lo explicas m�s all� de nuestro c�rculo?""Antes de que naciese este tsunami llamado Delicious Martha, eras una mujer joven que trabajaba en un entorno tan competitivo como el publicitario. Mirando con perspectiva a esa Marta de entonces, �qu� sent�as que te faltaba?La libertad. Es la libertad absoluta que a m� me ha otorgado la cocina. Como fue una pasi�n que descubr� de manera tard�a, al no conocerla antes tampoco sent�a conscientemente que me faltara algo. Pero ahora que s� lo que es, miro atr�s y me doy cuenta. La libertad, la tranquilidad y el sosiego absoluto que siento cuando me planto delante de los fogones y me pongo a cocinar... Eso es algo que a m� antes me faltaba por completo. Quien vea tu trayectoria desde fuera podr�a pensar: "Jol�n, ten�a una carrera consolidada y decide pegarle un volantazo absoluto a su vida". �Recuerdas el instante exacto en el que dijiste "apuesto por esto"? �Pes� m�s el miedo o la intuici�n?Es que la historia no fue tan premeditada. Yo estaba atravesando un momento personal dur�simo, muy dif�cil en mi vida. Y en mitad de esa tormenta, descubr� la cocina. Siempre lo digo con estas palabras porque es la verdad literal: el mundo de la gastronom�a me rescat� de un lugar muy oscuro, turbio y doloroso. No fue una decisi�n empresarial de "venga, voy a dejar esto y a ver si me gano la vida con las redes". En absoluto. En aquel momento, a�o 2014, el concepto de "creador de contenido gastron�mico" ni siquiera exist�a como profesi�n. No hab�a un camino trazado. Yo simplemente me met�a en la cocina porque era el �nico sitio donde me sent�a bien, y me dej� llevar por completo.Delicious Martha evoca entonces esa intrahistoria familiar que huele a hogar y a complicidad materna. "S� que recuerdo con nitidez la noche en que se encendi� la mecha. Estaba todos los d�as invadiendo la cocina de mi madre, desorden�ndolo todo para preparar dulces y galletas. �La pobre ya no sab�a c�mo decirme que la dejara un rato tranquila!", bromea. "Y fue ella la que me solt�: 'Oye, Marta, �y si todo esto que cocinas y que fotograf�as con tanto mimo lo metes en un blog y lo explicas m�s all� de nuestro c�rculo?'. Porque para m� la cocina es un arte ef�mero; te pasas seis horas decorando unas galletas, las regalas, se las comen y tu obra de arte desaparece. Por eso yo las fotografiaba con estilismo, poni�ndolas bonitas. Mi madre me propuso traspasar fronteras a trav�s de internet. Esa misma noche estuvimos buscando el nombre juntas. El 1 de abril de 2014 el blog vio la luz".O sea, que la "culpable" real de que hoy estemos aqu� hablando con Delicious Martha es tu madre.�Al cien por cien! Fue ella, totalmente. De hecho, el nombre de Delicious Martha me lo dio ella. Es una historia preciosa que me sigue emocionando como el primer d�a y que estoy deseando contarle a mi hijo cuando sea un poquito m�s mayor.La conversaci�n se interrumpe abruptamente por la cobertura. Tras unos minutos de incertidumbre y reconexi�n, la recuperamos justo en el n�cleo de su confesi�n m�s �ntima: la cocina como terapia de choque.Nos hab�amos quedado en ese refugio. Hablabas de la ansiedad, del estr�s de tu etapa anterior... �C�mo opera ese milagro de sanaci�n entre harinas y sartenes?Es que me devolvi� mi propia esencia porque yo estaba completamente perdida. Sent�a una ansiedad terrible, insomnio... Se juntaba el peso de haber invertido cuatro a�os de mi vida en estudiar una carrera universitaria y darme cuenta de golpe de que, por culpa de lo que hab�a experimentado en el sector, jam�s quer�a volver a pisar el mundo de la publicidad. Imag�nate el vac�o existencial. La cocina me rescat� de esa turbulencia y me devolvi� la ilusi�n. Volv�a a ser yo misma �nicamente mientras cocinaba.�Te sigue pasando ahora, estando en la cima del �xito? �Absolutamente! Me pasa id�nticamente lo mismo hoy en d�a. Ahora mismo, con el ritmo del programa de televisi�n, las grabaciones, los viajes y las idas y venidas, acumulo much�sima tensi�n. Llego a casa desbordada, me meto en la cocina a experimentar y mi marido me mira y me dice: "Pero Marta, por Dios, si�ntate un rato, descansa". Y yo le respondo: "Es que a m� lo que me relaja y me tranquiliza el cerebro es esto". No lo puedo evitar. Y ya que lo hago y me sale bien, pues planto la c�mara, lo grabo y lo comparto con mi comunidad. Para m� no es trabajar, es disfrutar.Mencionas un ingrediente invisible en tus recetas: el cari�o. Dices que no se vende en ning�n supermercado pero que era el secreto de todas las abuelas.Es que es el �nico indispensable. Si t� ejecutas un plato poni�ndole amor y mimo, siguiendo unas pautas m�nimas, te va a salir bien seguro. Mis seguidoras me escriben a veces dici�ndome que hacen mis platos en sus casas y que les sale esa misma diversi�n que yo proyecto. Eso es lo m�s bonito del mundo, transmitir esa pasi�n y ese afecto a trav�s del paladar.Las redes sociales son devoradoras y premian una perfecci�n casi enfermiza. �C�mo convives con la presi�n constante de tener que ser siempre una fuente de inspiraci�n impecable para los dem�s?No siento esa presi�n, de verdad, y creo que ah� radica precisamente la clave de que a la gente le guste mi perfil. Yo muestro lo que hay. Tengo d�as fant�sticos y d�as mal�simos. D�as mejores y d�as peores. Hay veces que las recetas no salen, que se queman o se desarman, y tenemos problemas cotidianos porque somos seres humanos, no robots. Mostrar esa imperfecci�n es lo que te acerca de verdad a tu comunidad. Yo tambi�n consumo redes y sigo perfiles que muestran vidas id�licas en planos inalcanzables; me pueden gustar est�ticamente, pero te alejan por completo, no los sientes cercanos. A m� me emociona cuando la gente me para y me siente como a una amiga de toda la vida porque me ven real.�Y no da miedo que todo este imperio digital, que este �xito masivo pueda evaporarse de la noche a la ma�ana?Ninguno. Tal y como apareci� un buen d�a en mi vida, podr�a desaparecer ma�ana mismo perfectamente. Si eso ocurre, buscar�a otro camino con la misma ilusi�n. Llevo 12 a�os con la inmensa fortuna de levantarme cada ma�ana para dedicarme en cuerpo y alma a lo que verdaderamente me apasiona. Hay una frase cl�sica que dice que si trabajas en lo que te gusta, no tendr�s que trabajar un solo d�a de tu vida; a m� me pasa exactamente eso. Lo disfruto tanto que el concepto "obligaci�n" no entra en mi cabeza. Pero la clave en este negocio es saber reinventarse. Yo no he parado de hacerlo desde 2014, adapt�ndome a cada formato t�cnico sin soltar jam�s la pasi�n original.Su incorporaci�n como miembro del jurado en el formato estrella de la televisi�n gastron�mica, MasterChef, ha supuesto el espaldarazo definitivo a una trayectoria impecable. Sin embargo, pasar del formato �ntimo de una pantalla de m�vil al despliegue mastod�ntico de una gran producci�n televisiva conlleva un aprendizaje forzoso, que para Delicious Martha ha sido un aut�ntico regalo."Detr�s de cada minuto emitido de MasterChef hay tant�simas horas de grabaci�n y un engranaje humano bell�simo"Si le preguntamos qu� es lo que le ha ense�ado MasterChef, no duda ni un segundo: "El valor incalculable del trabajo en equipo". Acostumbrada a trabajar completamente sola en su estudio, todo el mundo le repet�a el mantra de "Marta, tienes que delegar", pero ella se negaba en rotundo. Pensaba: "�Qui�n mejor que yo para ser yo misma?". Era muy celosa de su burbuja hasta que... hasta que lleg� MasterChef."Llegar a un programa de televisi�n que se levanta gracias al esfuerzo coordinado de m�s de 200 personas me ha volado la cabeza. He descubierto que para que un formato de tanto �xito funcione a la perfecci�n, tiene que haber una uni�n y un esp�ritu de equipo descomunales. Detr�s de cada minuto emitido hay tant�simas horas de grabaci�n y un engranaje humano bell�simo. Ha sido una lecci�n de humildad y compa�erismo tremenda".Si pudieras meterte hoy en la cocina para prepararle una cena a la Marta de hace 12 a�os, �qu� men� le servir�as y qu� le dir�as al serv�rselo?Qu� bonito ejercicio... Pues mira, me enfocar�a en el mundo salado, porque cuando empec� en el blog parec�a que nunca iba a salir de los postres y los dulces. Le preparar�a un men� muy sencillo pero lleno de intenci�n. Empezar�amos por una ensalada s�per fresquita, muy de verano, cargada de frutas, que s� que a ella le fascina. De segundo, optar�a por una tarta salada con mucho, much�simo queso, porque s� perfectamente que con el queso se le derrite el alma. �Y el postre? Le dir�a que lo trajera ella misma, para homenajear sus inicios. Y al servirlo le dir�a: "Ag�rrate fuerte, Marta, porque vienen curvas. No te alcanzas a imaginar ni en tus mejores sue�os todo lo maravilloso que est� por venir... y sobre todo, tranquila, porque todo, absolutamente todo, pasa".Invitamos a Delicious Martha a un juego final, el de completa la frase.-La cocina me salv� de... y me regal�...-La cocina me salv� del momento m�s oscuro de mi vida y me regal�, absolutamente, todo lo que soy y todo lo que tengo hoy en d�a.











