Refrescante, rápida y muy sencilla de preparar. La tarta de limón y galletas es el postre ideal para una tarde calurosa de verano. Aunque las estrellas de esta época del año suelen ser los helados, con este dulce les ha salido un claro competidor. Además de combinar a la perfección los toques dulces y ácidos, su gran ventaja es que no necesita horno, lo que la convierte en una opción muy práctica y ligera para improvisar un postre sin complicaciones. Con su base crujiente a base de galletas y una crema suave y aromas cítricos, esta tarta conquista a la primera por su sabor y su textura, y además se prepara en pocos pasos con ingredientes muy básicos que casi siempre tenemos en casa.
Para disfrutar en una merienda casera o en una reunión con amigos o familiares, este tipo de postres sin horno son la mejor opción cuando suben l as temperaturas. Además, son recetas muy versátiles, que podemos adaptar sin complicaciones a los gustos de cada persona y también a los ingredientes disponibles en la despensa.
El limón, además, es una de las frutas que más asociamos al verano. Por su sabor ácido y su sensación refrescante es uno de los ingredientes imprescindibles en esta estación, no solo en repostería, también como protagonista en limonadas o granizados, muy útiles para combatir las altas temperaturas. Esta fruta nos aporta frescor casi al instante.







