En enero de 1939, diez días antes de la entrada de las tropas franquistas en una Barcelona hambrienta y aterrorizada, mientras miles de civiles y militares republicanos emprendían una penosa huida hacia la frontera francesa, Margarita Nelken se aprestaba a pronunciar una conferencia en el Ateneo de la capital catalana. Mujer valiente y resuelta, intelectual antes que política, esperaba nerviosa el momento de la charla aunque todavía tenía ánimos para hablar de Picasso, artista y ciudadano de España.

De alguna manera Margarita añoraba sus gloriosos tiempos como crítica de arte y periodista cultural en el Madrid anterior a la Guerra Civil. Así no podía olvidar que ella, diputada del PSOE por Badajoz en las tres legislaturas republicanas y pionera del feminismo, era por encima de todo una intelectual, una líder que ponía la cultura al servicio de las clases trabajadoras, de la mayoría de la población. Ni en una ciudad a punto de caer en manos de los fascistas podía olvidar el papel liberador de la cultura.

Excepcional mezcla de activista y teórica, de mujer de acción y de reflexión, el escritor Max Aub dijo de ella que conocía “tan bien los museos de Europa como el campo extremeño”. La reciente edición de artículos periodísticos publicados en El Día entre 1916 y 1931, Margarita Nelken. La vida y las mujeres (Fundación Santander) recupera una de sus múltiples facetas porque la diputada también fue una notable novelista, una aguda ensayista y una crítica de arte que colaboró en prestigiosas revistas españolas y europeas desde su juventud.