Mercedes Milá estuvo a punto de no llegar. La periodista perdió el vuelo desde Menorca a Sevilla, y fue el equipo del programa quien consiguió que llegara a tiempo a su cita con Manu Sánchez. Ella misma entonó el mea culpa antes de sentarse a hablar.La conversación derivó rápido hacia su trayectoria profesional. Sánchez le preguntó si su característica libertad le había traído problemas en televisión, y Milá fue clara: al principio de su carrera no trabajaba con libertad porque Franco seguía en el poder. "Vivía ese hombre tan dañino y no era tan fácil como ahora trabajar", afirmó.Recordó sus primeros años en Informe Semanal, cuando los censores se presentaban en la moviola para revisar el material antes de emitirlo. "Los censores llegaban a la moviola y nosotros subíamos el sonido para que no oyeran el texto, pero ellos te decían: '¿Creéis que nos vais a engañar?'", relató. Entre las palabras que le censuraron estuvo "aborto", un detalle que Milá recordó con rotundidad. "Era impresionante", rememoró, y pidió a la audiencia que no olvidara lo que fue aquella época ni lo que costó superarla.El aviso más directo llegó al hablar de quienes idealizan aquel tiempo. "Se me abren las carnes cuando escucho decir a los jóvenes que con Franco se vivía mejor", sentenció. Les recomendó leer y prometió hablar con cada uno con buena intención: "No saben lo equivocados que están", concluyó.