Los trabajadores fijos-discontinuos son una figura habitual del panorama laboral nacional. Estos trabajadores, que durante determinadas épocas del año no prestan sus servicios a raíz de la naturaleza de la profesión que ejercen o la función que tienen, se enfrentan a una serie de desafíos para defender sus derechos, incluido el de la conciliación.Al igual que el resto de trabajadores, los fijo-discontinuos tienen derecho a conciliar la vida familiar y la laboral, incluso en el momento más determinante de su profesión: el llamamiento, es decir, el reclamo de la empresa para que vuelvan a trabajar tras un periodo de parón.
Lo cuenta el Estatuto de los Trabajadores en su artículo 16 (puede consultarlo en este enlace), que señala que "las personas trabajadoras fijas-discontinuas no podrán sufrir perjuicios por el ejercicio de los derechos de conciliación, ausencias con derecho a reserva de puesto de trabajo y otras causas justificadas en base a derechos reconocidos en la ley o los convenios colectivos"
Y lo ha confirmado Jesús Prieto, miembro del Sindicato de Inspectores de Trabajo. En declaraciones al programa 'Aquí hay trabajo', de TVE2, Prieto ha respondido a las dudas de una trabajadora a la que su empresa le pide volver al trabajo, algo que se le antoja complicado por tener que cuidar de su hijo de 11 años.











