La distorsión que introducen los fijos discontinuos en las estadísticas que publica el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) es uno de los debates permanentes desde que se aprobó la reforma laboral. Que estos trabajadores afronten periodos de inactividad a la espera de que su empresa vuelva a llamarles durante los cuales pueden inscribirse como demandantes de empleo y acceder a una prestación, pero sin sumar a la cifra de paro registrado, les sitúa en el centro de una polémica en la que no faltan los que acusan al Gobierno de "maquillar" una cifra de cientos de miles de personas. Pero aquí surge otro misterio: ¿qué incentivo tienen estos fijos discontinuos para apuntarse en las oficinas de empleo cuando apenas un 17% llega a recibir una ayuda?El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha sido decididamente opaco con la cifra de fijos discontinuos apuntados al paro. Durante tres años se ha negado a facilitarla, con el argumento de que la competencia para recabarla correspondía a las comunidades autónomas, a pesar de que el departamento que dirige la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz publica un anuario de estadísticas que recoge esta cifra desde 2005. O, mejor dicho, recogía: después de que hace un año elEconomista.es revelara la existencia de este dato, Trabajo lo eliminó. Los últimos datos corresponden a 2024, aunque el dato de 2025 puede extrapolarse, como veremos.
¿Por qué se apuntan los fijos discontinuos al paro? Apenas un 17% cobra una prestación por desempleo
La distorsión que introducen los fijos discontinuos en las estadísticas que publica el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) es uno de los debates permanentes desde que se aprobó la reforma laboral. Que estos trabajadores afronten periodos de inactividad a la espera de que su empresa vuelva a llamarles durante los cuales pueden inscribirse como demandantes de empleo y acceder a una prestación, pero sin sumar a la cifra de paro registrado, les sitúa en el centro de una polémica en la que no faltan los que acusan al Gobierno de "maquillar" una cifra de cientos de miles de personas. Pero aquí surge otro misterio: ¿qué incentivo tienen estos fijos discontinuos para apuntarse en las oficinas de empleo cuando apenas un 17% llega a recibir una ayuda?













